La investigación por el homicidio de Franco Morales, ocurrido el 13 de agosto en Allen, sumó un nuevo imputado. Se trata de un cuarto hombre que fue acusado de participar del ataque y que quedó detenido con prisión preventiva por dos meses.
Según la hipótesis presentada por la Fiscalía, el hecho ocurrió alrededor de las 18 en calle México al 30, donde Morales, de 24 años, había acordado encontrarse con un supuesto comprador interesado en adquirir su motocicleta.
De acuerdo con la acusación, los cuatro sospechosos llegaron al lugar en dos motos y armados con un revólver. En la vereda habrían increpado a Morales y le dispararon en el tórax para concretar el robo, provocándole la muerte.
Tras el ataque, los cuatro hombres habrían escapado con la motocicleta de la víctima y su teléfono celular iPhone.
Las fiscales Verónica Villarruel y Laura Tronelli imputaron al nuevo acusado por los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y para asegurar sus resultados, en concurso real con robo en lugar poblado y en banda agravado por el uso de arma de fuego, en calidad de coautor.
La investigación cuenta con distintas pruebas, entre ellas pericias de Criminalística, el informe de autopsia y registros de cámaras particulares, del 911 y de una estación de servicio que habrían captado imágenes de los sospechosos.
Además, la Policía recuperó un iPhone que estaría vinculado con la causa. El teléfono fue encontrado sumergido en la zona de Puente 83 luego de ser localizado mediante su sistema de rastreo satelital.
Al igual que los otros tres imputados, el cuarto sospechoso se presentó voluntariamente en una comisaría, acompañado por la motocicleta que conducía. Durante la audiencia estuvo asistido por el defensor penal público Miguel Salomón, quien cuestionó tanto la formulación de cargos como el pedido de prisión preventiva.
La Fiscalía informó que todavía restan producir distintas medidas de prueba, entre ellas el levantamiento de material genético, pericias antropométricas y ruedas de reconocimiento.
Finalmente, el juez de Garantías Julio Martínez Vivot tuvo por formulados los cargos en los términos planteados por la Fiscalía y dispuso que el nuevo imputado permanezca detenido durante dos meses de prisión preventiva.
Con esta decisión, las cuatro personas señaladas por la Fiscalía como participantes del homicidio de Franco Morales ya fueron imputadas mientras continúa la investigación para determinar las responsabilidades de cada una.





