Más de un centenar de estudiantes de Neuquén se enfrentaron durante dos semanas a una consigna concreta: buscar soluciones innovadoras para problemas que atraviesan a distintas comunidades de la provincia. El desafío fue parte de la tercera edición de HackaNeuquén, una iniciativa que busca acercar la ciencia, la tecnología y la innovación a las necesidades del territorio.
La propuesta comenzó el 8 de agosto en Plaza Huincul y finalizó el sábado 22 en la Facultad de Economía y Administración de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo). Allí, 17 equipos presentaron sus proyectos luego de participar de capacitaciones, mentorías y jornadas de trabajo.
Para Joaquín Perren, secretario ejecutivo de la Agencia Neuquina de Innovación para el Desarrollo (ANIDE), el objetivo va mucho más allá de una competencia. “Es un laboratorio creativo, es una maratón de innovación”, explicó durante una entrevista.

Cinco problemas concretos para pensar soluciones
Los desafíos planteados estuvieron vinculados con diferentes regiones de Neuquén. En Loncopué, los estudiantes debieron pensar alternativas para reutilizar los residuos de vidrio sin trasladarlos y, al mismo tiempo, generar valor económico y social.
En San Patricio del Chañar, el desafío estuvo relacionado con el aprovechamiento de la biomasa y los residuos de poda para generar una alternativa de calefacción para una urbanización popular.
La Confluencia presentó dos problemáticas: por un lado, la congestión vehicular que se produce durante los horarios de traslado escolar y, por otro, la necesidad de mejorar la conexión entre personas que quieren realizar donaciones y quienes las necesitan.
El quinto desafío fue propuesto por el INTA y apuntó a reutilizar lavarropas en desuso para lavar lana y convertirla en aislante térmico para viviendas rurales, particularmente en la zona de Ramón Castro. “Cinco desafíos, cinco regiones, cinco adoptantes y 17 equipos”, resumió Perren.
Ciencia e innovación con mirada territorial
La edición de este año reunió a estudiantes de Neuquén capital, Plottier, Plaza Huincul, Zapala, Picún Leufú, Senillosa, San Martín de los Andes, Chos Malal, Andacollo y Buta Ranquil, entre otras localidades.
También participaron jóvenes de carreras muy diferentes, como ingeniería, arquitectura, medicina, enfermería, ciencias sociales, economía, ambiente, minería y energía.
Para Perren, esa diversidad es fundamental porque permite abordar problemas complejos desde distintas perspectivas.
La iniciativa contó con la participación de la Universidad Nacional del Comahue, la Universidad Tecnológica Nacional, universidades privadas e institutos terciarios, además de organismos y actores del sistema científico y tecnológico.
Uno de los datos destacados fue que más de la mitad de los participantes cursaba los primeros años de sus carreras. Desde ANIDE consideran que esto permite despertar tempranamente el interés por la ciencia y la tecnología.
“Hacka es importante porque incentiva las vocaciones científicas, despierta la curiosidad”, sostuvo Perren.
El proyecto ganador: convertir vidrio en productos de valor
El primer puesto de la tercera edición fue para Zorros Patagónicos, que obtuvo 92,18 puntos con su proyecto “Eco-Terrazo Loncopué”.
La propuesta busca aprovechar los residuos de vidrio mediante su molienda para transformarlos en productos como baldosas, losas y bachas, generando una alternativa de reutilización que podría además impulsar empleo local y empleo verde.
El equipo estuvo integrado por estudiantes de diferentes disciplinas, entre ellas arquitectura, ingeniería de petróleo, ingeniería química, medicina y enfermería.
Perren destacó que la combinación de distintas formaciones permitió desarrollar una propuesta con potencial para continuar después de la competencia. “Terminó el evento, pero comienza la innovación y comienza el desarrollo”, señaló.
Quiénes completaron el podio
El segundo lugar fue para Gradiente Sur, con 90,30 puntos, mientras que InnovaSur quedó tercero con 86,27.

Los siguientes puestos fueron:
- Norte Topográfico: 85,04 puntos.
- Serie del Mate: 82,30.
- TecnOrgánico: 81,76.
- Los Cuímicos: 75,44.
Además, el Premio del Público fue para el equipo Universidad de la Patagonia, que obtuvo 73 de los 212 votos registrados durante la final.
El desafío continúa después de la competencia
Para ANIDE, la entrega de premios no representa el final de HackaNeuquén. La expectativa es que algunas de las propuestas puedan continuar desarrollándose y transformarse en soluciones aplicables en las comunidades que plantearon los desafíos.
La intención es que el conocimiento producido durante la experiencia no quede solamente en un proyecto académico, sino que pueda generar vínculos, capacidades y respuestas concretas para la provincia. “Hacka recién comienza”, afirmó Perren.
La apuesta de la iniciativa es, en definitiva, que la ciencia y la innovación también puedan surgir de los problemas cotidianos de una comunidad. Y que los jóvenes no sean solamente quienes estudian esas dificultades, sino también quienes se animen a imaginar y construir las soluciones.
Fuente: Medios













