La conexión vial entre el norte neuquino y el resto de la provincia suma un nuevo avance. Este viernes comenzó la instalación del obrador para dar inicio al segundo tramo de pavimentación de la Ruta Provincial 7, en el sector conocido como Cortaderas, que contempla la ejecución de otros 35 kilómetros.
Esta etapa se suma a los primeros 20 kilómetros, cuyos trabajos presentan un importante nivel de avance. El proyecto total contempla la pavimentación de 116 kilómetros, desde la zona de Punta Carranza hasta el empalme con la Ruta Nacional 40, en el paraje Auquinco.
Una vez terminada, la nueva traza permitirá reducir alrededor de 100 kilómetros el recorrido por pavimento entre el Alto Neuquén y la región de la Confluencia.

Una obra esperada por el norte neuquino
La pavimentación de Cortaderas responde a un reclamo histórico de los habitantes de las localidades del norte provincial, que actualmente deben recurrir a las rutas nacionales 40 y 22 para trasladarse hacia Neuquén capital. La nueva conexión permitirá reducir tiempos y distancias y mejorar la vinculación de Chos Malal, Buta Ranquil y Barrancas con la capital provincial.
“Es una obra esperada, añorada y soñada por todos los habitantes del norte neuquino”, afirmó el gobernador Rolando Figueroa, quien destacó el impacto que tendrá sobre la transitabilidad y la integración territorial.
El mandatario aseguró además que antes de fin de año estarán en marcha los 116 kilómetros contemplados en el proyecto.
El acuerdo con YPF y las próximas etapas
La Provincia ejecuta los trabajos en articulación con YPF, a partir del acuerdo que permitió poner en marcha esta obra estratégica para el norte neuquino.
La adjudicación del proyecto se realizó en mayo pasado y, además de los dos tramos actualmente en ejecución, ya fue anunciada una tercera etapa de extensión similar.
El objetivo es completar progresivamente toda la traza hasta el empalme con la Ruta Nacional 40 y generar una conexión pavimentada más directa entre el Alto Neuquén y la Confluencia.
Más conectividad para Vaca Muerta y el turismo
La nueva infraestructura no solo tendrá impacto sobre quienes viven en el norte provincial. La pavimentación también permitirá mejorar la logística vinculada con el desarrollo de Vaca Muerta y facilitar el traslado de bienes y servicios.
A su vez, la mejora de la conectividad podría potenciar la actividad turística en el norte neuquino y generar nuevas oportunidades de integración territorial.
La obra también permitirá fortalecer la conexión hacia Mendoza, ampliando las alternativas de circulación y favoreciendo el intercambio productivo y comercial entre regiones.
Fuente: Medios













