Neuquén busca transformar una de sus principales paradojas en una política de Estado: que la provincia que concentra una de las mayores reservas de gas del mundo pueda garantizar el acceso a ese recurso a todas sus familias. Con ese objetivo, la gestión de Rolando Figueroa diseñó un programa plurianual que se extenderá durante los próximos seis años.
El denominado Plan Gas, desarrollado por el Ministerio de Energía a través de Hidrocarburos del Neuquén S.A. (HIDENESA), contempla más de 500 kilómetros de nuevas trazas para ampliar el alcance del servicio en las siete regiones de la provincia.

La meta final es que cada hogar pueda conectarse a la red de gas natural, considerada la alternativa más segura y económica. Sin embargo, como algunas obras demandarán varios años, el Estado provincial implementará soluciones intermedias para que las familias puedan acceder al servicio sin tener que esperar la construcción de un gasoducto.
“El gas, primero para los neuquinos”
La estrategia responde a una de las premisas planteadas por Figueroa: “el gas, primero para los neuquinos”.
El objetivo es que el desarrollo de Vaca Muerta no se traduzca únicamente en mayores niveles de producción y exportaciones, sino también en mejoras concretas para quienes viven en la provincia.
Neuquén posee Vaca Muerta, considerada una de las mayores reservas mundiales de gas y petróleo no convencional. En ese contexto, el gobierno provincial sostiene que garantizar el acceso al gas constituye una cuestión de equidad territorial y de igualdad de oportunidades.
La iniciativa también se vincula con el incremento de los recursos que genera la actividad hidrocarburífera. Según la Provincia, la reducción de gastos considerados innecesarios y una mayor eficiencia de las empresas estatales permitieron liberar fondos para destinarlos a obras de infraestructura.
Al mismo tiempo, Neuquén avanza hacia un nuevo perfil como provincia exportadora de Gas Natural Licuado (GNL), con las primeras exportaciones previstas para 2027.
La “escalera energética”: tres soluciones según cada localidad
Debido a las grandes distancias y a las diferentes características de cada comunidad, el plan establece una estrategia denominada “escalera energética”, con tres niveles de acceso.
Primer peldaño: garrafones domiciliarios.
Está pensado para parajes de menos de 100 familias donde no resulta viable construir una planta de GLP. Cada vivienda recibe un tanque de gas licuado de petróleo de medio metro cúbico, que es recargado periódicamente por un camión granelero.
La instalación del tanque queda a cargo de HIDENESA, mientras que la instalación interna puede ser financiada por el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU). El acceso no dependerá de un orden de prioridades, sino de una condición concreta: que el camino permita el ingreso del camión durante el invierno.
El sistema comenzará como experiencia piloto en Sauzal Bonito, Quili Malal y Ruca Choroi, y luego continuará en El Sauce, Octavio Pico y Pilo Lil. La Provincia prevé extenderlo posteriormente a otras comunidades.
Segundo peldaño: plantas de GLP y redes de distribución.
Es el esquema utilizado en localidades donde existe una cantidad suficiente de usuarios para justificar una planta. El GLP llega en camiones, se almacena y luego se distribuye por cañerías hasta los hogares. Actualmente, numerosas localidades del norte y de la cordillera neuquina utilizan este sistema.
La logística implica un importante despliegue durante el invierno. En 2025 se adquirieron y transportaron 33.240 toneladas de propano para abastecer 15 plantas, mientras que el costo proyectado del transporte para 2026 supera los 8.000 millones de pesos.
El consumo se concentra especialmente durante los meses fríos: el 69% del total se registra entre abril y septiembre. En junio de 2026 se realizaron 194 viajes de camiones, más del doble que durante un mes de verano.
La situación se vuelve todavía más compleja en zonas cordilleranas, donde las rutas pueden quedar afectadas por la nieve y el viento blanco. Por ese motivo, la Provincia mantiene camiones apostados en determinados puntos para garantizar el abastecimiento.
Tercer peldaño: gas natural por redes.
Es el objetivo final de la estrategia. Una vez que una localidad queda conectada a un gasoducto troncal, puede abandonar progresivamente el sistema de GLP y pasar al gas natural.
El principal límite para avanzar en este nivel es el costo de construcción de los ramales troncales.
HIDENESA, clave para llegar donde el mercado no llega
La empresa estatal HIDENESA cumple un papel central en el programa, especialmente en aquellas localidades donde la cantidad de usuarios no genera suficiente rentabilidad para atraer inversiones privadas.
Actualmente abastece a 20.778 hogares de 20 localidades: 9.972 reciben GLP por redes y 10.806 cuentan con gas natural.
La diferencia de costos entre ambos sistemas es significativa. Según la Provincia, abastecer un hogar mediante GLP por redes cuesta 10,5 veces más que hacerlo mediante gas natural y la tarifa cubre solamente el 59% de ese costo.
Por eso, la conversión progresiva hacia el gas natural también busca reducir el gasto que demanda sostener la logística del GLP.
Las plantas de GLP se trasladan a otras localidades
Uno de los puntos centrales del programa es que la infraestructura existente no se pierde cuando llega el gas natural.
Cuando una localidad deja de utilizar su planta de GLP, esta se desarma, se traslada y se instala en otro punto de la provincia que todavía no cuenta con servicio.
Un ejemplo fue Los Miches, que pasó de utilizar propano por redes a gas natural. La planta que abastecía a sus 130 usuarios fue reasignada a Moquehue.
De esta manera, una obra destinada a mejorar el servicio en una localidad permite, al mismo tiempo, llevar gas a otra comunidad.
Las obras que ya están en marcha
El plan se apoya en trabajos que ya fueron ejecutados o se encuentran en desarrollo.
Gasoducto Cordillerano: la repotenciación permitió habilitar este invierno más de 900 nuevas conexiones en Villa La Angostura, San Martín de los Andes y Junín de los Andes.
Gasoducto de la Meseta de Añelo: la primera etapa fue inaugurada en marzo y permitió abastecer a más de 2.000 personas, además de escuelas, un hospital, comercios y cuatro barrios. La segunda etapa permitirá multiplicar por ocho la capacidad de distribución de gas en la localidad.
Alto Neuquén: la primera etapa, con 82 kilómetros de traza, llevó gas natural a Los Miches, Guañacos y Villa del Nahueve, además de varios parajes y comunidades. Las Ovejas se encuentra en proceso de reconversión.
La segunda etapa, actualmente en ejecución, contempla 86 kilómetros de traza para llegar a Varvarco y Manzano Amargo, que reúnen unos 460 usuarios. Las plantas de GLP que quedarán liberadas serán trasladadas a Paso Aguerre y Chorriaca.
Rincón de los Sauces: una situación particular
Rincón de los Sauces ya tiene gas natural por redes, pero enfrenta un problema diferente: su sistema se encuentra aislado del troncal provincial.
La localidad recibe el gas directamente de los yacimientos Filo Morado, Volcán Auca Mahuida y Aguada del Chivato. Durante el invierno, el caudal disponible se acerca al consumo máximo, por lo que el margen ante una eventual interrupción es reducido.
Como respuesta de corto plazo, HIDENESA y Camuzzi incorporaron un sistema de respaldo mediante gasoducto virtual con una capacidad conjunta de 16.000 metros cúbicos.
La solución definitiva todavía está en estudio. Actualmente se analizan tres alternativas de ingeniería y la Provincia espera definir la obra durante el primer semestre de 2027.
Aluminé, el próximo gran salto
Uno de los próximos hitos será la llegada del gas natural a Aluminé, prevista para 2028.
La obra tendrá un efecto regional porque permitirá avanzar posteriormente hacia Villa Pehuenia, Moquehue y Las Coloradas.
Las cuatro localidades utilizan actualmente plantas de GLP. Con la llegada del gas natural, esas instalaciones podrán ser trasladadas a otras comunidades que todavía no cuentan con servicio.
También se contempla llevar gas natural a Santo Domingo y Ramón Castro, cerca de Zapala.
En la Región del Pehuén, el avance dependerá además de un refuerzo de 98 kilómetros sobre el sistema troncal y el Gasoducto Cordillerano comprometido para 2027.
Cómo se financiará el plan
El esquema contempla la participación de distintos organismos provinciales:
- Gas y Petróleo del Neuquén (GyP): aportará recursos provenientes de las concesiones hidrocarburíferas.
- HIDENESA: tendrá a su cargo la ejecución de las obras y la operación de los sistemas.
- Banco Provincia del Neuquén (BPN): continuará ofreciendo financiamiento para las conexiones domiciliarias.
- Camuzzi: participará en las obras de ampliación y en la incorporación de nuevos usuarios.
De esta manera, la Provincia busca que los recursos generados por Vaca Muerta permitan financiar infraestructura que mejore las condiciones de vida dentro del territorio neuquino.
El objetivo: que el gas de Vaca Muerta llegue primero a Neuquén
La estrategia plantea un camino progresivo: garrafones para los parajes más pequeños, plantas de GLP para localidades intermedias y gas natural por redes como destino final.
La apuesta del gobierno de Figueroa es que la expansión de Vaca Muerta y el futuro crecimiento de las exportaciones también se traduzcan en mayor acceso energético dentro de Neuquén.
“De nada sirve tener un reservorio de gas de clase mundial si primero no abastecemos a nuestra propia gente”, sostuvo el gobernador.
Con ese principio como eje, la Provincia busca que el desarrollo energético no sólo impulse las exportaciones, sino que también permita que cada vez más familias neuquinas puedan cocinar y calefaccionarse con gas de red o con alternativas seguras mientras esperan la conexión definitiva.
Fuente: Medios













