A 140 años de su nacimiento, la figura de Ceferino Namuncurá volvió a reunir a miles de fieles en Chimpay, durante la 56ª peregrinación que convocó a personas de distintos puntos de Río Negro y del país. La celebración volvió a poner en primer plano el valor espiritual, cultural y popular que el joven nacido en esa localidad mantiene para la identidad rionegrina.
Desde Chimpay, el vicegobernador Pedro Pesatti destacó la vigencia del mensaje de Ceferino y su vínculo con la historia de la provincia. “Ceferino es una figura profundamente nuestra. Nació en esta tierra y su historia quedó incorporada para siempre a la memoria de Río Negro”, señaló, al remarcar que su figura continúa convocando alrededor de valores que la sociedad necesita preservar.
La celebración se desarrolló bajo el lema “Con Ceferino y el papa León, artesanos de humanización y paz”, con la organización de la Diócesis de Viedma y la parroquia salesiana Nuestra Señora de Luján de Chimpay. En ese marco, Pesatti planteó la necesidad de recuperar el respeto y la dignidad en los vínculos sociales, frente a situaciones de insulto, crueldad y desprecio que afectan la convivencia.
El vicegobernador sostuvo que humanizar implica reconocer la dignidad del otro, incluso cuando existen diferencias profundas. En ese sentido, destacó que la política, las instituciones y la vida comunitaria deben sostener ese principio, mientras que la convivencia democrática requiere respeto, responsabilidad y conciencia sobre el impacto de las palabras.
Durante la jornada, familias y peregrinos volvieron a encontrarse en Chimpay para mantener viva una tradición que se transmite de generación en generación. Pesatti afirmó que Ceferino forma parte de la memoria espiritual, cultural y popular de Río Negro y que la localidad expresa cada año esa pertenencia de una manera extraordinaria. De la celebración participaron autoridades provinciales y municipales, el intendente Gustavo Sepúlveda, el obispo de Viedma, monseñor Esteban Laxague, representantes de la comunidad salesiana y los miles de peregrinos.
Ceferino Namuncurá nació en Chimpay el 26 de agosto de 1886 y desde joven buscó formarse con la intención de regresar para ayudar a su pueblo. Estudió con los salesianos en Buenos Aires, Viedma e Italia y murió en Roma el 11 de mayo de 1905, a los 18 años.
Con el paso del tiempo, su figura adquirió una profunda dimensión popular y religiosa. En 2007 fue proclamado beato en Chimpay, y actualmente se promueve su canonización. La peregrinación de este año tuvo así una significación especial, al coincidir con los 140 años de su nacimiento.













