Irán afirmó este lunes que lanzó un ataque con misiles y drones contra dos bases aéreas de Estados Unidos en Jordania, en represalia por los bombardeos estadounidenses e israelíes contra la isla iraní de Larak.
El Cuerpo de los Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) señaló que la ofensiva tuvo como objetivos las bases Rey Hussein y Al-Azraq, donde, según su versión, fueron atacadas instalaciones técnicas y de mantenimiento y zonas destinadas a aeronaves de combate estadounidenses.
La información fue difundida por la agencia iraní Fars y posteriormente ampliada por Sepah News, el portal oficial de noticias del CGRI. Las autoridades iraníes aseguraron que los ataques provocaron importantes daños en la infraestructura militar.
El CGRI calificó la ofensiva como un “castigo al agresor” y advirtió que cualquier nueva acción militar contra Irán será respondida con ataques de mayor magnitud. La organización también había informado previamente que varios militares y civiles iraníes murieron o resultaron heridos durante el ataque contra Larak.
La respuesta iraní se produjo después de que Estados Unidos confirmara el domingo que sus fuerzas habían atacado dos lanzadores ubicados en la isla de Larak, en el sur de Irán.
Según explicó Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, la operación tuvo como objetivo instalaciones que, de acuerdo con Washington, estaban siendo preparadas por integrantes del CGRI para lanzar cohetes con minas navales hacia el estrecho de Ormuz.
En medio de la escalada militar, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, sostuvo que su país no busca iniciar una guerra, aunque advirtió que responderá ante cualquier agresión. “No buscamos la guerra”, afirmó el mandatario, quien al mismo tiempo sostuvo que Irán no permanecerá “de brazos cruzados” frente a ataques y que dará una respuesta decisiva.
Pezeshkian también llamó a los países de la región a trabajar de manera conjunta para garantizar su seguridad y desarrollo y advirtió que la inestabilidad regional representa un desafío para todos. La sucesión de ataques y represalias eleva nuevamente la tensión en Medio Oriente, particularmente en torno al estrecho de Ormuz, una zona estratégica para el transporte internacional de petróleo y energía.
Fuente: Medios













