El precio internacional del petróleo volvió a superar los US$100 por barril este miércoles, impulsado por la escalada de las tensiones entre Estados Unidos e Irán y los temores sobre la seguridad del tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro energético mundial.
El Brent, referencia para Europa, avanza un 2,56% hasta los US$100,43 por barril. En tanto, el West Texas Intermediate (WTI), utilizado como referencia en Estados Unidos, sube un 2,12% y alcanza los US$95,01.

El petróleo vuelve a niveles de julio
El salto se produce después de varios meses de fuertes movimientos en el mercado. Antes de la ofensiva estadounidense e israelí contra Teherán del 28 de febrero, el Brent se negociaba alrededor de los US$73 por barril.
Ese valor volvió a alcanzarse tras el acuerdo de paz entre las partes, pero las nuevas tensiones volvieron a presionar sobre las cotizaciones.

En lo que va del mes, el Brent acumula una suba cercana al 20% y retorna a la zona de los US$100 después de poco más de un mes. La última vez que había alcanzado ese nivel había sido el 23 de julio.
La escalada se produce luego del final de una nueva tregua entre Estados Unidos e Irán, que se había extendido durante aproximadamente un mes. Los ataques entre ambos países volvieron a intensificarse desde fines de agosto.

Temor por el estrecho de Ormuz
Uno de los principales focos de preocupación para los mercados está puesto en el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
La continuidad de los enfrentamientos y el alejamiento de las negociaciones incrementaron los temores sobre posibles interrupciones o restricciones en el tránsito de buques petroleros.

En las últimas horas, Estados Unidos atacó cinco buques petroleros iraníes, mientras que Teherán respondió con ataques contra dos embarcaciones y una base militar estadounidense en Jordania, además de ocho petroleros en el Golfo Pérsico.
La advertencia de Estados Unidos
Ante el aumento de las hostilidades, los mercados siguen con atención las declaraciones de funcionarios estadounidenses por el impacto que una eventual profundización del conflicto podría tener sobre el suministro energético.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió: “Irán sigue intentando atacar buques de la Armada estadounidense, y cada vez que lo hagan o intenten hacerlo, perderán petroleros”.
La posibilidad de nuevos ataques mantiene elevada la incertidumbre y vuelve a colocar al petróleo cerca de los máximos alcanzados durante el conflicto.

Fuente: Medios















