El suicidio constituye una de las principales causas de muerte entre jóvenes adultos de 15 a 34 años en Argentina. En el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio, especialistas de Neuquén destacaron la importancia de fortalecer las redes de acompañamiento y, especialmente, de revisar los mandatos sociales que dificultan que muchos varones pidan ayuda.
Durante 2025 se registraron 5.209 suicidios en Argentina, según datos del Sistema Nacional de Información Criminal. Se trata de la cifra más elevada de la serie analizada y representa una tasa de 11,8 casos cada 100.000 habitantes. En comparación con 2017, cuando se contabilizaron 3.304 muertes, el incremento fue del 57,7%.
En la región, Neuquén registró 52 suicidios, con una tasa de 7,8 cada 100.000 habitantes. En tanto, Río Negro contabilizó 49 casos y alcanzó una tasa de 6,5, la más baja del país.

Uno de los principales contrastes aparece al analizar los casos según género. De acuerdo con los datos relevados, el 78,6% de las personas que murieron por suicidio en 2025 fueron varones, principalmente de entre 18 y 34 años. En cambio, los intentos son más frecuentes entre mujeres.
Desde el Ministerio de Salud de Neuquén señalaron que esta diferencia requiere reforzar las políticas con perspectiva de género. Verónica Domínguez, directora de Atención Integral de Consumos Problemáticos y Suicidios, explicó que las personas que atraviesan una conducta suicida no necesariamente desean morir, sino que buscan dejar de experimentar un sufrimiento que sienten como insoportable.
Por eso, planteó que la prevención debe superar el ámbito sanitario y sumar espacios de escucha, acompañamiento y fortalecimiento de los vínculos sociales.
El peso de los mandatos sobre los varones
Gustavo Gómez, integrante de la Dirección de Masculinidades de Neuquén, señaló que los modelos tradicionales de masculinidad pueden convertirse en una barrera para pedir ayuda.
Mandatos vinculados con la idea de que el varón debe ser fuerte, autosuficiente y proveedor generan dificultades para reconocer y expresar el propio sufrimiento. Frases como “yo puedo solo” o “tengo que resolver mis problemas” pueden profundizar el aislamiento y la angustia.
Gómez remarcó que, dentro de esos códigos culturales, muchas veces el llanto y la vulnerabilidad no están socialmente habilitados. Por eso, consideró fundamental comenzar a poner en palabras aquello que genera dolor antes de que la situación llegue a un punto crítico.
Desde la Dirección de Masculinidades se desarrollan talleres, capacitaciones y espacios de reflexión en instituciones, escuelas y organizaciones. El objetivo es generar ámbitos donde los varones puedan hablar sobre lo que sienten y cuestionar aquellos mandatos que dificultan la búsqueda de ayuda.
El referente sostuvo que revisar estas conductas puede contribuir no solo a la prevención del suicidio, sino también a enfrentar otras problemáticas que afectan especialmente a los varones, como los accidentes de tránsito, el consumo problemático de sustancias y la violencia.
Cómo acompañar a una persona en riesgo
Los especialistas remarcaron que escuchar sin juzgar puede ser un primer paso fundamental para acompañar a alguien que atraviesa un momento de sufrimiento.
El psicólogo Daniel Schiro y Gómez recomendaron iniciar conversaciones con preguntas sencillas como “¿Cómo estás realmente?” o “¿En qué te puedo acompañar?”. También plantearon que puede ser útil ofrecerse a buscar ayuda profesional junto con la persona.
En cambio, aconsejaron evitar respuestas que apelen a la culpa o minimicen el padecimiento, como “pensá en tu familia” o “sos joven”. Ante el llanto, señalaron que no es necesario intentar frenarlo: acompañar, escuchar y permanecer presente también son formas de brindar apoyo.
Domínguez, directora de Salud Mental, pidió prestar atención a posibles señales de alerta, entre ellas el aislamiento, el abandono repentino de actividades habituales o expresiones relacionadas con la propia ausencia, como preguntarse qué ocurriría si esa persona ya no estuviera.
Dónde pedir ayuda en Neuquén
Ante una situación de riesgo, la Guardia de Salud Mental de Neuquén brinda atención durante todo el año en el 299-5358-191. Profesionales especializados evalúan cada situación, ofrecen orientación y, cuando es necesario, realizan derivaciones a las guardias hospitalarias.
También se puede contactar a la Dirección de Masculinidades a través de masculinidades.nqn1@gmail.com, para acceder a espacios destinados a trabajar sobre los mandatos de género y el sufrimiento.
A nivel nacional, la Línea de Prevención del Suicidio atiende en el 135 desde Capital Federal y Gran Buenos Aires, y en el (011) 5275-1135 desde todo el país.
Fuente: Medios















