Un episodio ocurrido en los baños de una estación de servicio de Centenario generó la intervención de vecinos, trabajadores del lugar y efectivos policiales durante la tarde del miércoles 9. Un hombre que ingresó al sanitario alertó que había encontrado allí a un joven de unos 26 años junto a su hija de 4 años, con los pantalones bajos mientras fumaba con un elemento similar a una pipa.
El hecho se registró después de las 17:45 en una estación YPF ubicada sobre calle Expedicionarios del Desierto, cerca de la primera rotonda. Tras advertir la situación, el vecino dio aviso y rápidamente se generó un importante revuelo en el lugar.
Según relató el comisario Gustavo Pizzarro, subdirector de la Dirección de Seguridad Confluencia, el hombre se subió los pantalones, tomó a la niña y salió corriendo en dirección a calle Paraguay.

Sin embargo, vecinos y playeros lograron rodearlo y contenerlo hasta que arribaron los efectivos de la Comisaría Quinta de Centenario, quienes procedieron a demorarlo y trasladarlo posteriormente a la dependencia policial.
La Fiscalía descartó un abuso sexual
Por las características de la situación, en un primer momento tomó intervención la Fiscalía de Violencia contra las Mujeres, Diversidades y Delitos Sexuales. Sin embargo, tras analizar la información reunida durante las primeras actuaciones, el Ministerio Público Fiscal determinó que no se trataba de un caso de abuso sexual.
Ante esta conclusión, se solicitó la intervención de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia para garantizar el resguardo de los derechos de la menor. Como medida preventiva, la Fiscalía también estableció una prohibición de acercamiento del hombre hacia la niña, debido a que ambos pertenecen al mismo entorno familiar.
Mientras continúa el relevamiento del episodio, se ordenó analizar las cámaras de seguridad de la estación de servicio y se secuestró el elemento similar a una pipa que se encontraba en poder del hombre.
La reacción del comisario
Pizzarro evitó realizar una valoración sobre lo ocurrido y remarcó que corresponde a la Justicia establecer las circunstancias del episodio. El comisario reconoció, no obstante, que este tipo de intervenciones generan un fuerte impacto entre los efectivos que participan. “Dolor y mucha rabia”, resumió al referirse a lo que le produjo conocer el caso.
También sostuvo que, pese a la indignación que pueden provocar estas situaciones, los funcionarios policiales deben actuar con profesionalismo y dejar que sea la Justicia la que determine las responsabilidades correspondientes.
La mirada del fiscal general
El fiscal general de Neuquén, José Ignacio Gerez, también se refirió al episodio y habló sobre el impacto que producen las investigaciones en las que están involucrados niños o personas en situación de vulnerabilidad.
Gerez explicó que quienes intervienen en estos casos también tienen una dimensión humana que atraviesa su tarea profesional y señaló que, cuando se comprueba la existencia de un delito contra personas vulnerables, la respuesta judicial debe ser firme.
La identidad de la niña y cualquier otro dato que permita individualizarla se mantienen bajo reserva para preservar sus derechos.
Fuente: Medios















