San Carlos de Bariloche, reconocida internacionalmente por sus paisajes, convive en su zona urbana con una postal menos atractiva: el tendido aéreo de electricidad, telefonía y otros servicios que cruzan las calles y afectan la estética de la ciudad. A esto se suma un problema recurrente: cada invierno, la nieve, las ramas caídas y los fuertes vientos provocan cortes prolongados al dañar los cables.
Ante esta situación, la posibilidad de soterrar los tendidos viene siendo tema de debate desde hace décadas. Sin embargo, los elevados costos siempre postergaron el proyecto.
Ese escenario podría comenzar a cambiar. El presidente de la Cooperativa de Electricidad Bariloche (CEB), Alejandro Pozas, anunció que a partir de octubre se pondrá en marcha un plan integral de soterrado que marcará “un antes y un después en la cooperativa”. Según explicó, la iniciativa permitirá “un cambio de tecnología total en la ciudad”, dejando atrás la lógica del cableado aéreo.
Pozas recordó que hasta ahora solo se habían concretado obras menores en este sentido, pero destacó que la nueva etapa aprovechará fondos gestionados ante CAMESA para avanzar en los sectores más críticos.

La primera fase se concentrará en el oeste de Bariloche, el área más afectada cada invierno por caídas de árboles y cortes prolongados de suministro. Allí, la CEB invierte año tras año en poda, mantenimiento, recambio de transformadores y líneas, pero aún así muchos vecinos llegan a pasar semanas sin energía.
El plan requerirá entre 170 y 180 millones de pesos por mes, destinados tanto a materiales como a la ejecución de obras. “Es más costoso, pero coincidimos con los vecinos en que había que dar este paso. La ciudad necesita sistemas soterrados que garanticen mayor seguridad, confiabilidad y calidad de servicio”, afirmó Pozas.
Dentro del plan, una de las obras más ambiciosas será el anillado eléctrico en la zona oeste, que incluye la construcción de la Estación Transformadora Cascada. Para ello, la CEB avanza en un convenio con el Ejército, que cedería una hectárea y media para instalar la planta. “Ese circuito nos permitirá equilibrar los cortes del invierno, cuando la línea que corre junto a la avenida Bustillo queda sobreexigida”, explicó el titular de la cooperativa.
Con este proyecto, Bariloche busca dar un salto en infraestructura energética y dejar atrás décadas de vulnerabilidad en su sistema eléctrico urbano.
Fuente: Medios.







