En Argentina se detectan cerca de 13 mil nuevos casos anuales de enfermedades oncohematológicas, un grupo que incluye leucemias, linfomas y mieloma múltiple, según advirtieron organizaciones de pacientes en el marco del Día Mundial del Cáncer de la Sangre, que se conmemora este jueves.
Las enfermedades oncohematológicas representan actualmente cerca de uno de cada diez diagnósticos oncológicos en el mundo y abarcan más de 100 patologías distintas. Aunque históricamente estuvieron asociadas a pronósticos complejos, especialistas señalaron que en los últimos años se registraron avances significativos en los tratamientos y en la calidad de vida de los pacientes.

La advertencia fue realizada por la Alianza Cáncer de la Sangre, integrada por la Asociación Leucemia Mieloide Argentina, la Asociación Civil Linfomas Argentina y la Fundación Argentina de Mieloma.
Desde las entidades explicaron que el aumento de casos está relacionado, entre otros factores, con el envejecimiento poblacional y con una mayor capacidad de detección y tratamiento. Al mismo tiempo, remarcaron que las tasas de mortalidad disminuyeron gracias a terapias dirigidas, inmunoterapia y tratamientos innovadores que permiten prolongar la sobrevida.

“Cada vez más pacientes logran llevar la enfermedad a niveles indetectables y sostener una buena calidad de vida”, señaló Fernando Piotrowski, paciente con leucemia y director ejecutivo de la Asociación Leucemia Mieloide Argentina.
Uno de los principales desafíos continúa siendo la detección temprana. Desde la alianza explicaron que muchos cánceres de la sangre comienzan con síntomas inespecíficos como fatiga, fiebre, anemia, infecciones recurrentes, pérdida de peso involuntaria, sudoración nocturna o ganglios inflamados, lo que puede retrasar el diagnóstico.

“Muchos pacientes atraviesan un recorrido largo antes de llegar al hematólogo”, explicó Haydee González, quien remarcó la importancia de consultar ante síntomas persistentes. Las organizaciones también alertaron sobre las dificultades en el acceso a estudios específicos y tratamientos innovadores, especialmente por demoras administrativas y diferencias entre coberturas médicas.
En ese sentido, Mariana Auad sostuvo que muchos pacientes todavía enfrentan obstáculos para acceder a terapias aprobadas en el país, incluso dentro de sistemas de medicina prepaga.
Finalmente, desde la Alianza Cáncer de la Sangre remarcaron la necesidad de pensar estas enfermedades desde una perspectiva integral, contemplando no solo el tratamiento médico, sino también la salud mental, la reinserción laboral y la calidad de vida de quienes conviven durante años con estas patologías.
Fuente: Medios









