Con los primeros días del otoño, el norte de Neuquén empieza a mostrar señales claras de un proceso tradicional: la preparación para la invernada. En este contexto, desde la Municipalidad de Chos Malal remarcaron la importancia de respetar los espacios destinados a las familias que realizan la trashumancia.
La trashumancia responde a dos factores centrales: la búsqueda de mejores condiciones climáticas para el ganado y la organización logística que implica trasladar animales a nuevas zonas de pastoreo. Como ocurre cada año, entre el otoño y la llegada de los primeros fríos, los crianceros trasladan sus animales hacia las invernadas, ubicadas en los valles más bajos.
Estos espacios ofrecen resguardo frente a las bajas temperaturas y cuentan con pastizales secos, fundamentales para la alimentación durante el invierno.
Ante los primeros movimientos de ganado, el municipio difundió un video para recordar la necesidad de respetar el sector del Rial, un área clave para el paso de los arreos. “Este espacio es de uso exclusivo para las familias crianceras, según lo establece la ordenanza municipal”, señalaron desde la comuna.
El objetivo es garantizar el tránsito seguro de los animales y acompañar una práctica histórica que forma parte de la identidad productiva y cultural de la región.
Fuente: Medios







