El anuncio de la construcción del Neuquén Arena en la Isla 132 despertó expectativas por el impacto cultural, deportivo y turístico que podría generar en la ciudad. Sin embargo, también surgieron preocupaciones entre vecinos que temen que el proyecto implique la pérdida de espacios verdes en uno de los sectores recreativos más importantes de la capital.
Ante esas inquietudes, desde la Municipalidad aseguraron que el desarrollo del estadio contempla garantías ambientales y que, incluso, el plan prevé ampliar la superficie destinada a preservación.
El subsecretario de Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, explicó que el proyecto forma parte de una iniciativa público-privada impulsada por la gestión del intendente Mariano Gaido.
Según detalló el funcionario, el acuerdo establece que el municipio aportará el terreno a través de la corporación estatal Cordineu, mientras que el sector privado se encargará de financiar y ejecutar la obra.
Más superficie protegida en la isla
Uno de los principales ejes del debate público gira en torno a la preservación del espacio verde en la isla. En ese sentido, Baggio explicó que durante la planificación del proyecto se decidió reducir la superficie destinada al estadio.
El predio originalmente previsto para la construcción era de dos hectáreas y media, pero finalmente se redujo a dos hectáreas. La media hectárea restante se incorporó al sector de preservación ambiental que bordea el río.
“Parte del lote que se le otorgará al proyecto quedó dentro del espacio de preservación. Eso significa que agrandamos el área verde y protegida”, señaló el funcionario.
Ese sector corresponde a la franja lindera al Río Limay que recorre el perímetro norte de la isla, una zona muy utilizada por vecinos y que también forma parte del predio donde cada año se realiza la Fiesta Nacional de la Confluencia.
Baggio remarcó que esa franja mantiene la condición de “intocable”, ya que integra el corredor natural que se extiende desde el sector de Prefectura hasta las inmediaciones del puente que conecta con calle Río Negro.
Un estadio para eventos masivos
El proyecto del Neuquén Arena contempla la construcción de un estadio cubierto con capacidad para alrededor de 10.000 personas. La infraestructura estará pensada para albergar espectáculos deportivos, recitales y congresos de gran escala.
Según explicó el subsecretario, la capacidad proyectada es similar a la del Estadio Ruca Che y comparable con otros escenarios deportivos de la región. Desde el municipio consideran que la obra permitirá cubrir una demanda existente en la ciudad en materia de turismo de eventos, espectáculos y convenciones.
“Es una infraestructura muy importante desde lo cultural, deportivo y turístico”, señaló Baggio, quien remarcó que el objetivo es fortalecer el perfil de Neuquén como destino para congresos y actividades de gran convocatoria.
Nuevos accesos y mejoras en la circulación
Otro de los puntos que generó consultas entre vecinos está relacionado con el tránsito y la circulación en la isla, especialmente durante jornadas con eventos multitudinarios.
El funcionario explicó que el proyecto incluye obras de conectividad para mejorar los accesos y evitar congestionamientos. Entre las intervenciones previstas se encuentra la ampliación de los dos puentes actuales: el que conecta con la provincia de Río Negro y el puente que vincula la isla con calle Linares. Además, el plan contempla la construcción de un tercer puente hacia el final de calle Bahía Blanca.
Según Baggio, estas obras permitirán mejorar el flujo vehicular y facilitar el ingreso y egreso durante los eventos. También recordó que la Isla 132 ya está preparada para recibir grandes cantidades de público, como ocurre cada año durante la Fiesta de la Confluencia.
“Un estadio de 10.000 personas no genera ningún inconveniente en la circulación”, aseguró, al recordar que el predio ha llegado a albergar entre 200.000 y 400.000 asistentes en algunas jornadas del festival.
Sistema cloacal y desarrollo económico
Otra de las consultas planteadas por vecinos estuvo vinculada al tratamiento de los efluentes cloacales. Ante el temor de que pudieran descargarse en el río, Baggio aclaró que el proyecto prevé un sistema de bombeo que conectará el estadio con la red existente de la ciudad.
El esquema contempla la instalación de un pozo de rebombeo sellado que impulsará los líquidos hacia la red que conduce a la planta de tratamiento ubicada en el sector de Tronador.
Desde la Municipalidad también destacaron que la nueva infraestructura podría impulsar el desarrollo de actividades económicas vinculadas al turismo. La llegada de congresos, espectáculos y eventos deportivos suele generar movimiento en los sectores hotelero, gastronómico y comercial.
En ese contexto, el funcionario consideró que contar con infraestructura para eventos de gran escala es clave para posicionar a la ciudad dentro del circuito del turismo de convenciones.
Mientras tanto, el proyecto deberá avanzar en su tratamiento institucional. Desde el Ejecutivo municipal esperan que la iniciativa sea analizada próximamente en el Concejo Deliberante para continuar con el proceso que permita concretar el estadio.
Fuente: Medios







