El proyecto busca reconvertir la antigua Ruta 22 en una avenida urbana con nuevas condiciones de circulación, infraestructura vial y espacios públicos.
Según explicó el secretario de Infraestructura y Planeamiento Urbano municipal, Alejandro Nicola, la futura Gran Avenida contará con diez carriles de circulación distribuidos en cuatro carriles por mano para tránsito vehicular y dos laterales destinados a estacionamiento y circulación interna.
La intervención también incorporará bicisendas, veredas ampliadas, iluminación LED y nuevos espacios verdes a lo largo de toda la traza.
Uno de los principales cambios previstos es la mejora de la conectividad transversal entre los sectores norte y sur de la ciudad, históricamente divididos por la configuración de la vieja ruta elevada.
De acuerdo a lo informado por Nicola en entrevistas con medios locales, una vez finalizada la obra será posible atravesar la avenida en la totalidad de las calles habilitadas.
Además de las obras visibles sobre la superficie, el proyecto incluye la construcción de un sistema pluvial subterráneo destinado a optimizar el escurrimiento del agua de lluvia y reducir los anegamientos en sectores históricamente afectados.

Desde el municipio explicaron que el crecimiento urbano y la impermeabilización del suelo obligan a desarrollar nuevas infraestructuras de drenaje para conducir el agua acumulada durante precipitaciones intensas.
Otro de los componentes centrales será el nuevo viaducto elevado en el acceso a los puentes carreteros, una estructura diseñada para ordenar los flujos de tránsito y disminuir las demoras vehiculares en uno de los puntos más transitados del área metropolitana.
El esquema prevé separar la circulación hacia los puentes de la circulación urbana interna, permitiendo mantener el tránsito continuo en calles inferiores como Obrero Argentino.
La obra también contempla la creación de un parque lineal metropolitano con nuevo arbolado y espacios verdes distribuidos sobre el corredor urbano, además de bicisendas de doble sentido y nueva infraestructura de servicios.
Aunque la transformación integral todavía demandará varios meses de trabajo, algunas etapas ya comenzaron a impactar en la dinámica diaria del tránsito, especialmente tras la habilitación de nuevos carriles hacia Cipolletti y el avance simultáneo de distintos frentes de obra.
Fuente: Medios









