En su segunda presentación en el estadio de River Plate, Bad Bunny ofreció un espectáculo masivo por el Día de los Enamorados y protagonizó uno de los momentos más comentados de su paso por la Argentina: el reencuentro sobre el escenario con Cazzu, Duki y Khea.
Ante más de 70 mil personas, el artista desplegó un repertorio que combinó sus grandes éxitos con material reciente, en una noche marcada por el perreo, la puesta escénica y la cercanía con el público. El show se realizó en el marco de su gira “Debí tirar más fotos World Tour” y debió adelantarse por la amenaza de tormentas.

Uno de los puntos más celebrados llegó con la aparición de los referentes del trap argentino. El público estalló cuando los cuatro interpretaron juntos “Loca remix”, recreando una postal que remite a los inicios de la expansión global del género urbano. Minutos antes, la también llamada “La Jefa” había tenido su momento solista con “Con otra”, mientras que el puertorriqueño Mora se sumó como invitado especial en “Una vez”.

Durante la noche, Bad Bunny alternó entre el escenario principal y “La Casita”, el espacio montado en el campo que replica una vivienda típica puertorriqueña y que busca generar mayor cercanía con los fans. Allí sonaron temas como “Tití me preguntó”, “Yo perreo sola” y “Safadera”, en un tramo dominado por el baile y la interacción con el público.

El cantante también dejó un mensaje directo a sus seguidores al celebrar San Valentín: invitó a las parejas a abrazarse y a quienes estaban solos a valorarse a sí mismos. La conexión se mantuvo durante todo el concierto, que incluyó canciones como “Callaíta”, “Baile inolvidable” y “Mónaco”.

El cierre llegó con fuegos artificiales y una despedida agradecida hacia el público argentino, al que el artista volvió a reconocer por el apoyo recibido desde los comienzos de su carrera. Su paso por Buenos Aires volvió a confirmar el fuerte vínculo con sus fans locales y su capacidad de convocatoria en la región.
Fuente: Medios







