El Servicio Solidario de Sepelios de la Cooperativa CALF celebra este 11 de febrero 49 años de trayectoria, consolidado como una de las prestaciones sociales más importantes y extendidas de la región. Actualmente cuenta con 86.968 asociados activos y ofrece cobertura no solo en Neuquén capital, sino también en más de una decena de localidades del Alto Valle.
Creado en 1977 a partir de un convenio con la Asociación Mutualista Ocaso de Cipolletti, el servicio nació como respuesta a una necesidad concreta de la comunidad: acompañar a las familias ante la pérdida de un ser querido. Desde entonces, se convirtió en un pilar fundamental para miles de neuquinos, ofreciendo un acompañamiento integral y seguro en los momentos más difíciles.

Según explicó Rubén Domínguez, Gerente de Sepelios de CALF, el servicio cubre actualmente Neuquén capital, Plottier y Senillosa, y se ha expandido a localidades como Allen, Añelo, Arroyito, Balsa Las Perlas, Campo Grande, Centenario, Cinco Saltos, Cipolletti, General Roca, General Fernández Oro, San Patricio del Chañar, Sargento Vidal y Vista Alegre.
Domínguez destacó que “CALF es la que menos cobra de todas las cooperativas del país”, refiriéndose a la cuota mensual, que ronda los 11.000 pesos y cubre al titular, cónyuge e hijos. En casos de personas a cargo, como nietos o familiares con discapacidad que convivan en el mismo hogar, también están incluidos dentro de la cobertura.
Un servicio solidario y accesible
El gerente explicó que el valor de la cuota incluye el servicio social general, siendo el servicio de sepelio uno de los más relevantes. “La cooperativa no busca rentabilidad, busca que los números estén equilibrados. Con la masa societaria que hoy tenemos, los valores se pueden mantener”, indicó.
Domínguez recordó los inicios del servicio: “En 1977, la cooperativa no tenía estructura organizada para enfrentar fallecimientos de asociados. Se firmó un convenio con Ocaso: CALF aportaba el espacio físico para el velatorio y la empresa realizaba el retiro, la preparación y todo el procedimiento. Así empezó el servicio”.
Con el crecimiento de la cooperativa, el servicio se consolidó y amplió su infraestructura. En Neuquén capital, se proyecta la finalización de dos nuevas salas velatorias en calle Bahía Blanca, que se sumarán a las existentes en República de Italia, Godoy, Valentina Sur y Parque Industrial. Con estas incorporaciones, la ciudad contará con entre ocho y nueve salas propias, además de las que funcionan en localidades como Senillosa y San Patricio del Chañar.
Ahorro y beneficio para las familias
En comparación con el mercado privado, Domínguez destacó la diferencia que ofrece el sistema cooperativo: “Un servicio particular hoy ronda entre 2,5 y 3 millones de pesos, dependiendo del féretro. Si uno hace la cuenta de cuántos años habría que pagar 11.000 pesos para cubrir ese monto, se entiende el valor solidario del sistema”.
Tras la pandemia, se incorporó el Fondo Solidario por Fallecimiento, que no solo cubre el servicio sin costo, sino que también entrega una ayuda económica adicional a la familia del titular fallecido. Para acceder, solo se requiere acta de defunción, DNI y un CBU, ya que el dinero se deposita directamente en una cuenta bancaria. Domínguez subrayó la importancia de que los asociados designen un beneficiario para agilizar los trámites.

Finalmente, el gerente destacó que la cooperativa sigue en expansión: “Estamos llegando a los 90 mil asociados y seguimos creciendo a diario, no solo en cantidad de socios, sino también en infraestructura y cobertura territorial”, concluyó.
Con casi cinco décadas de historia, CALF Sepelios se mantiene como un ejemplo de solidaridad y compromiso social, brindando tranquilidad y acompañamiento a miles de familias neuquinas en los momentos más difíciles.
Fuente: Medios.







