A ocho meses del anuncio oficial que preveía el levantamiento del cepo cambiario para las personas, el esquema de controles continúa vigente y genera incertidumbre sobre los pasos a seguir en 2026. El Ministerio de Economía ratificó a las empresas que podrán girar dividendos correspondientes al ejercicio 2025 a partir del próximo año, aunque el cronograma dependerá del cierre de balances, en general previsto desde junio.
Fuentes del Banco Central (BCRA) confirmaron que los envíos de utilidades se habilitarán “a mediados de 2026” y que no habrá implementaciones adicionales. Para las utilidades pendientes de años anteriores, el Gobierno recordó que fueron contempladas a través de los Bonos para la Reconstrucción de la Argentina Libre (Bopreal).

El principal interrogante del mercado está puesto en la capacidad del Gobierno para cumplir esa promesa, en un contexto de reservas internacionales debilitadas. Según un informe reciente de la consultora 1816, las reservas netas del BCRA se ubican en torno a los USD -16.000 millones, incluso después de la activación del tramo del swap con Estados Unidos. Aun así, el ministro de Economía, Luis Caputo, desestimó preocupaciones sobre la meta de acumulación acordada con el FMI para diciembre.

En paralelo, el equipo económico descartó eliminar las restricciones cruzadas que se implementaron en octubre, durante la tensión cambiaria previa a las elecciones legislativas. Estas limitaciones afectan la operatoria combinada entre el dólar oficial y los dólares financieros (MEP y CCL) y se mantendrán mientras persista la brecha entre ambos tipos de cambio.
Economistas advierten que el levantamiento total de los controles dependerá de la absorción del exceso de liquidez en el mercado. Según Ramiro Castiñeira, la reducción de las Leliq y otros instrumentos desde 2024 alivió parte del desbalance monetario, pero la normalización plena es un proceso endógeno y sin fecha definida. Tras las elecciones, la demanda de pesos mejoró, lo que podría acelerar la flexibilización del cepo a lo largo de 2026, aunque su avance dependerá de las condiciones internas y la evolución del mercado financiero.
Fuente: Medios







