El exjuez federal Walter Bento fue condenado a 18 años de prisión efectiva por el Tribunal Oral Federal 2 (TOF 2), tras ser encontrado culpable de 15 delitos vinculados a un entramado de corrupción, entre ellos asociación ilícita, enriquecimiento ilícito, cohecho, lavado de activos, falsedad ideológica y ocultamiento de pruebas. La sentencia es considerada una de las más importantes de la historia judicial argentina en causas por corrupción.

El fallo también alcanzó a su esposa, Marta Boiza, a su hijo Nahuel y a otros catorce imputados. Durante sus últimas palabras, Bento afirmó que continuará peleando judicialmente la causa, y su defensa confirmó que apelará la condena.
El proceso judicial aún no está cerrado. Una vez publicados los fundamentos de la sentencia —previstos para dentro de 40 días hábiles—, la defensa recurrirá ante la Cámara Federal de Casación Penal. En caso de un nuevo rechazo, el caso podría llegar a la Corte Suprema de Justicia, e incluso no se descarta acudir a instancias internacionales.

En paralelo, el TOF 2 ordenó el decomiso de una amplia lista de bienes y designó un interventor judicial para su custodia. Hasta que exista una sentencia firme, los bienes no podrán ser utilizados ni subastados.
Entre los bienes secuestrados se encuentran inmuebles en la ciudad de Mendoza, Godoy Cruz y Maipú, incluidos departamentos, cocheras, bauleras, locales comerciales y propiedades en complejos inmobiliarios, además de unidades vinculadas a fideicomisos. También fueron decomisados vehículos de alta gama, entre ellos varios Audi y BMW, y el dinero secuestrado durante allanamientos realizados en domicilios vinculados a la causa.

El avance del proceso judicial y la definición sobre el destino final de los bienes quedarán supeditados a la resolución de las instancias de apelación.
Fuente: Medios







