El conflicto docente en Río Negro entró en un impasse tras la decisión del Congreso de Unter de suspender dos medidas de fuerza. En respuesta, el Gobierno provincial avanzó con el depósito de 125.000 pesos, primera cuota de la compensación acordada, y ratificó el pago del aumento del 5,29% en los haberes de marzo.
La tregua ahora se traslada a un punto central: el “urgente llamado a paritarias”, que el gremio exige que se “concrete” antes del 31 de marzo. Si bien desde el Ejecutivo anticipan que la convocatoria será la próxima semana, no garantizan que ocurra antes de esa fecha. Incluso, en el entorno del gobernador Alberto Weretilneck interpretan el planteo sindical como una “extorsión”.
Con esta definición, Unter dejó en suspenso dos paros previstos (el del 13 de marzo, postergado por la paritaria, y el del 19, reprogramado por el Congreso), aunque advirtió que podrían reactivarse si no hay avances en la negociación salarial.
En paralelo, dentro del gremio crece el debate sobre la necesidad de nuevas formas de protesta. En varias seccionales se impulsa la idea de implementar “estrategias” o “herramientas” distintas a los paros tradicionales, una postura que gana fuerza en sectores opositores a la conducción provincial.
El debate interno: otras formas de protesta
Desde la seccional Viedma, su secretaria general, Jessica Varelli, planteó:
“Es necesario pensar en otra herramienta de protesta. No necesariamente la del paro, que nos distancia mucho de nuestras comunidades educativas y se genera un quiebre”.
Siete de las 18 seccionales responden a esta línea interna, aunque la resolución del Congreso se alcanzó con un respaldo más amplio. En la votación, 12 seccionales optaron por la “insuficiencia” sin paros, mientras que dos propusieron aceptar la oferta y cuatro votaron por rechazarla.

Varelli profundizó esa postura al señalar que la seccional capitalina considera que “es necesario pensar en otra herramienta, que necesariamente no sea la del paro”. Y agregó:
“Esta modalidad nos distancia mucho de nuestras comunidades educativas y se genera un quiebre. Trabajar en cuestiones hacia adentro de las instituciones, con las familias, con los estudiantes y los docentes que no se están adhiriendo a los paros”.
Además, remarcó la necesidad de “visibilizar lo que está pasando hacia dentro de las instituciones”.
Menor adhesión y desgaste del conflicto
La dirigente explicó que la resolución de “insuficiencia” también responde a una mayor participación docente en asambleas y a la necesidad de “empezar a recomponer algo después de seis meses del sueldo quieto”.
Sin embargo, aclaró que el plan de lucha continúa: “insistió con la urgente paritaria porque no estamos felices con esta oferta. La realidad no lleva a esta situación”.
En ese contexto, reconoció el impacto de los descuentos salariales en la adhesión a las medidas de fuerza. Señaló que el inicio del ciclo lectivo tuvo un acatamiento superior al 80%, pero luego cayó por debajo del 50%, y el 9 de marzo “no llegó al 15%. Eso habla de una realidad”.
Por último, reiteró la postura del gremio respecto a los descuentos:
“los descuentos son ilegítimos”, pero se aplican y, “hasta ahora, no podemos vencer esa situación”; entonces es necesario que, como sindicato, busquemos otras estrategias”.
Fuente: Medios.







