La menor vivía en una vivienda ubicada sobre calle 9 de Julio, en el barrio San Pablo, y fue trasladada al Hospital Pedro Moguillansky, donde ingresó sin signos vitales, según informaron fuentes judiciales.
Ante la situación, la fiscal de turno, Alejandra Altamira, ordenó una serie de medidas destinadas a esclarecer lo ocurrido. Entre ellas, dispuso la realización de una autopsia, la toma de testimonios a familiares y allegados, y un allanamiento en el domicilio donde residía la niña.
De acuerdo con la información preliminar, la menor presentaba una patología por la que se encontraba bajo tratamiento médico y tomaba medicación. Sin embargo, desde la investigación remarcaron que aún no se descarta ninguna hipótesis y que será clave el resultado de los estudios forenses.
El cuerpo fue trasladado a la Morgue Judicial, donde se llevará adelante el examen médico que permitirá determinar las causas de la muerte.
Mientras avanzan las actuaciones, la Fiscalía continúa reuniendo pruebas y testimonios para reconstruir el contexto en el que ocurrió el fallecimiento y establecer si existió algún factor externo que pudiera haber influido en el desenlace.
Por el momento, las autoridades evitaron brindar mayores precisiones hasta contar con los resultados de las pericias y las conclusiones de la autopsia.
Fuente: Medios






