La polémica por las fotomultas en Plottier sumó este jueves un nuevo capítulo. Un grupo de vecinos autoconvocados se concentró frente al Concejo Deliberante mientras los concejales analizan un proyecto que busca suspender de forma provisoria el sistema de control vial implementado por el municipio.
La manifestación se produjo en medio de un creciente malestar entre automovilistas que, en las últimas semanas, comenzaron a recibir notificaciones por infracciones detectadas por cámaras instaladas en distintos puntos de la ciudad.

Aunque el sistema comenzó a funcionar en noviembre del año pasado, las primeras multas empezaron a llegar recién en enero. Esa situación generó sorpresa y enojo entre muchos vecinos, que aseguran haberse enterado “por casualidad” de las sanciones.
La sesión de este jueves será clave para definir si el sistema queda suspendido de manera provisoria o si continúa vigente mientras se responden las dudas planteadas por los concejales. En este contexto, el debate sobre las fotomultas dejó de ser únicamente un tema de tránsito y pasó a convertirse en un asunto de fuerte impacto político y social en la ciudad.
Reclamos por montos, notificaciones y transparencia
Entre los principales cuestionamientos que surgieron durante la protesta aparecen tres ejes: los montos de las multas, demoras en las notificaciones y falta de información sobre la empresa encargada de operar el sistema.
En algunos casos, los valores de las infracciones rondarían entre los 400.000 y 600.000 pesos, dependiendo del tipo de falta y de los módulos establecidos por el código contravencional local.
Además, varios automovilistas señalaron que las notificaciones llegaron tarde o directamente no fueron recibidas, lo que impide acceder al beneficio del 50% de descuento por pago voluntario dentro del plazo previsto.
Ante esta situación, los reclamos comenzaron a organizarse en grupos de WhatsApp y redes sociales, lo que finalmente derivó en la convocatoria frente al edificio legislativo.
El Concejo analiza suspender las fotomultas
El malestar vecinal también llegó al ámbito político. Concejales de distintos bloques impulsaron un proyecto para solicitar informes al Ejecutivo municipal y conocer en detalle cómo se implementó el sistema.
La iniciativa fue presentada por el edil Pablo Scialabba, del bloque Juntos por el Cambio, con el acompañamiento de representantes de otros espacios políticos.

En un primer momento se trataba de un pedido de informes, pero durante el tratamiento en comisión se resolvió avanzar con un proyecto de ordenanza que propone suspender el cobro de fotomultas hasta que se aclaren distintos aspectos del mecanismo.
Entre los puntos que buscan conocer los concejales figuran qué empresa administra el sistema, bajo qué tipo de contrato fue implementado y cómo se distribuyen los fondos recaudados por las infracciones.
Según explicaron, el objetivo no es eliminar definitivamente la herramienta, sino frenar su aplicación hasta que exista mayor claridad sobre su funcionamiento.
La postura del municipio
Desde el Ejecutivo municipal defendieron la implementación de las cámaras y aseguraron que el sistema es legal y forma parte de una estrategia para mejorar la seguridad vial.
El subsecretario de Seguridad y Transporte, Cristian Tracana, explicó que las fotomultas apuntan principalmente a sancionar dos infracciones consideradas graves: cruzar semáforos en rojo e invadir la senda peatonal.
De acuerdo con datos oficiales del municipio, desde la puesta en marcha del sistema las infracciones por cruce de semáforo en rojo se redujeron en aproximadamente un 43%.
Fuente: Medios







