Los trabajadores de aplicaciones de delivery enfrentan un creciente nivel de endeudamiento a partir de los préstamos otorgados por las propias plataformas, una modalidad que, según denunció el Sindicato de Trabajadores de Reparto por Aplicación (Sitrarepa), puede alcanzar tasas de interés de hasta el 700% anual.
Desde el gremio alertaron que muchos repartidores terminan extendiendo sus jornadas laborales para afrontar las cuotas de los créditos, utilizados principalmente para comprar o reparar bicicletas y motocicletas, herramientas esenciales para desarrollar la actividad.
La secretaria general de Sitrarepa, Belén D’Ambrosio, sostuvo que los préstamos suelen estar dirigidos a quienes trabajan más horas y mantienen altos niveles de productividad dentro de las aplicaciones. Además, reclamó una mayor regulación estatal sobre este tipo de financiamiento.

El crecimiento de estos créditos se explica, en gran medida, por las dificultades que enfrentan los repartidores para acceder al sistema bancario tradicional debido a la falta de historial crediticio y a las particularidades de su vínculo laboral. En ese contexto, las plataformas comenzaron a consolidarse como actores financieros alternativos, no solo para sus trabajadores, sino también para los comercios adheridos que utilizan sus servicios.
Un informe reciente del Banco Central dedicó un apartado específico a la denominada “economía gig”, que engloba actividades de corta duración como el reparto y el transporte de pasajeros. El organismo destacó que este modelo se caracteriza por la flexibilidad horaria, la ausencia de contratos laborales tradicionales y la digitalización de los pagos.
Según el estudio, las empresas utilizan información generada dentro de las plataformas —como la antigüedad del trabajador, la aceptación de pedidos y las calificaciones de los usuarios— para construir un sistema propio de evaluación crediticia.

Los datos del Banco Central muestran un fuerte crecimiento de este fenómeno. Durante 2025, la cantidad de deudores vinculados a plataformas digitales aumentó un 122%, luego de haber registrado una expansión del 177% entre 2023 y 2024.
Además, el organismo estimó que la deuda promedio de los monotributistas que trabajan para estas aplicaciones alcanzó los 900.000 pesos hacia fines del año pasado, mientras que los comercios adheridos registraron montos promedio siete veces superiores.
El informe también reveló que los trabajadores independientes representan el 54% de quienes toman estos préstamos y concentran más del 62% del dinero otorgado, una situación que llevó al Banco Central a concluir que las plataformas están financiando a su propia base de trabajadores.
En paralelo, distintas empresas profundizaron su oferta financiera. Banco Galicia anunció recientemente un acuerdo con Rappi para ofrecer herramientas de pago, financiamiento y bancarización a repartidores y comercios.

Por su parte, Pedidos Ya explicó que comenzó a otorgar créditos a comercios en 2022 y a repartidores en 2024, con líneas de financiamiento a seis meses y límites que no pueden superar el 30% de los ingresos generados dentro de la aplicación.
Desde el sindicato, sin embargo, advirtieron que la situación genera una fuerte dependencia económica respecto de las plataformas. “Tenemos compañeros que trabajan entre diez y doce horas para cubrir gastos fijos y pagar los préstamos”, señaló D’Ambrosio, quien insistió en la necesidad de establecer controles sobre las condiciones de financiamiento que ofrecen estas empresas.
Fuente: Medios






