Tatiana y Malena Laurent no recuerdan con exactitud cuándo decidieron convertirse en diseñadoras, pero hay una imagen que ambas tienen presente: las máquinas de coser de sus abuelas. Nacidas en Cipolletti, crecieron entre telas, agujas e hilos, en un entorno donde la confección formaba parte de la vida cotidiana.
Con los años, aquella cercanía con la costura se transformó en una profesión y, finalmente, en un proyecto compartido. Hoy las hermanas están al frente de Yedra, una marca de indumentaria que combina moda, arte, teatro y cultura popular y que recientemente llegó a vestir a Rosalía.
El vínculo de las hermanas con el diseño textil comenzó mucho antes de pensar en una carrera profesional. En sus casas, tanto las abuelas maternas como las paternas tenían máquinas de coser.
“De chica siempre estuvieron las abuelas, del lado materno y paterno, con máquinas de coser en casa. Entonces teníamos esta facilidad de crecer con la confección”, recordó Tatiana.
Al terminar el colegio secundario, ambas se plantearon qué querían estudiar y encontraron rápidamente una respuesta en común: se mudaron a Buenos Aires para formarse en Diseño de Indumentaria en la Universidad de Buenos Aires (UBA).
Su formación luego se amplió hacia otras disciplinas. En la Universidad Nacional de las Artes (UNA) exploraron la pintura y las artes dramáticas, conocimientos que con el tiempo terminarían incorporándose a la identidad de su marca.
Una marca que nació en 2019
Aunque cada una desarrolló distintos caminos profesionales, la idea de crear una marca juntas siempre estuvo presente.
“El proyecto de la ropa siempre fue un paralelo, siempre nos quedó la idea de tener un proyecto propio… tener una marca juntas”, contaron.
Finalmente, en 2019 nació Yedra, inicialmente dedicada a la confección de lencería y trajes de baño. La pandemia marcó un punto de inflexión y, después de ese período, las hermanas decidieron apostar por una prenda cotidiana y versátil: la remera estampada.

La inspiración llegó desde la cultura popular y el cine de culto. Una de sus primeras colecciones tuvo como protagonistas a Sandro y Raffaella Carrà caracterizados como vampiros, acompañados por frases de algunas de sus canciones más reconocidas.
“Fueron nuestras primeras remeras. Le fue tan bien que a partir de eso dijimos: ‘se vendieron casi solas, tenemos que ir por el mundo de la remera’”, explicó Malena.
Desde entonces, Yedra se consolidó como un proyecto en el que confluyen distintas expresiones artísticas. El teatro, el diseño gráfico y las artes plásticas forman parte de la identidad de la marca, que funciona desde un taller en el barrio porteño de Monserrat.
“Siento que, en definitiva, es un poco como un collage de todas las cosas que nos gusta hacer”, describieron sus creadoras.
La división de tareas también refleja esa combinación. Malena aporta su experiencia vinculada al universo teatral para las puestas y producciones fotográficas, mientras que Tatiana desarrolla el costado pictórico y trabaja sobre los diseños de las prendas.

El salto inesperado: Rosalía eligió una de sus remeras
Aunque Yedra ya había logrado posicionarse entre un público de nicho y sus prendas habían llegado a distintas figuras de las redes sociales, el gran salto llegó con una de sus colecciones más recientes.
Para el invierno, las hermanas desarrollaron estampas originales trabajadas al óleo, entre ellas dos modelos en tonos pastel: Punky Ballet y Me Guía Una Estrella.

Admiradoras de Rosalía, asistieron al primer show de la artista en Argentina y decidieron intentar un contacto con su equipo de estilismo.
“Fuimos a verla al primer show. La seguimos mucho, la admiramos muchísimo… Quedamos muy fascinadas y se nos ocurrió escribirle a uno de los chicos de su equipo de estilismo, diciéndole que le queríamos hacer llegar un regalo y contándole un poco de la marca”, relató Tatiana.
La respuesta llegó antes de lo esperado. El equipo de la cantante les manifestó que conocía su trabajo y que le gustaría elegir algunas prendas.
Las diseñadoras enviaron las remeras como un regalo, sin expectativas comerciales. Pero el resultado terminó superando ampliamente sus expectativas.

Durante su último día en Argentina, Rosalía apareció en las calles luciendo la remera “Me Guía Una Estrella” mientras se despedía de sus seguidores.
“Estábamos cruzando los dedos para que suceda, pero era un regalo y no fuimos con ninguna pretensión… Fue una sorpresa y más en el entorno que se dio, que fue el último día despidiendo a sus fans y cortando una calle. Fue increíble”, recordaron.
Para las hermanas Laurent, que una artista de ese alcance haya elegido una de sus prendas significó mucho más que una exposición para la marca: fue también una confirmación del camino que vienen construyendo desde el diseño independiente y artesanal.
“Que ella haya elegido esa prenda nos pone muy felices, porque es como decir ‘es por acá’”, señalaron.
El próximo paso de Yedra
Después del impacto generado por la aparición de Rosalía con una de sus prendas, Yedra continúa comercializando sus diseños en tiendas multimarca de Buenos Aires y La Plata.
El fenómeno incluso generó agotamiento de stock y preventas. Sin embargo, las hermanas ya piensan en lo que viene: trabajan en la incorporación de pantalones y otras prendas inferiores, con la idea de ofrecer conjuntos completos.
Desde aquellas máquinas de coser que marcaron su infancia en Cipolletti hasta una remera elegida por una de las artistas más reconocidas de la música internacional, Tatiana y Malena Laurent encontraron en Yedra una manera de reunir sus distintas pasiones y demostrar que el arte, la identidad cultural y la moda también pueden convivir en la ropa de todos los días.





