La sanción de cesantía recayó sobre Caren Noemí Baeza, quien se desempeñaba como agente de salud en ese centro asistencial. El sumario administrativo había sido iniciado el 16 de mayo de 2024 por la subsecretaría de Salud provincial.
Según consta en el expediente, la investigación determinó que la enfermera confeccionó dos certificados médicos apócrifos fechados el 12 de diciembre de 2023. Los documentos estaban emitidos a nombre de una médica que había dejado formularios previamente firmados para eventuales emergencias, aunque ese día no prestó servicios ni en consultorio ni en guardia.
De acuerdo a la reconstrucción oficial, la profesional médica declaró que no conocía a la supuesta paciente y aseguró que la letra utilizada en los certificados no le pertenecía.
La situación quedó al descubierto luego de que un efectivo policial detectara irregularidades en uno de los certificados presentados para justificar reposo laboral por 72 horas. Tras comunicarse con la médica firmante, se confirmó que el documento no había sido emitido por ella.
En el marco del sumario, Baeza reconoció haber confeccionado los certificados y asumió la responsabilidad por lo ocurrido. “Actué sin pensar y sin medir las consecuencias. Mi hermana me pidió ayuda porque había faltado a su trabajo para asistir al acto escolar de su hijo”, expresó en su descargo escrito.
Además, admitió que utilizó formularios firmados previamente por la médica y explicó que realizó dos certificados porque uno había sido confeccionado con errores.
En su declaración también señaló que luego informó lo sucedido tanto a la profesional médica como a su jefa inmediata, al considerar que se trataba de un hecho grave.
Finalmente, el expediente concluyó que la conducta de la enfermera vulneró el principio de buena fe y afectó de manera irreversible la confianza necesaria para sostener la relación laboral dentro de la administración pública provincial.
Fuente: Medios









