El crucero “Viking Libra”, considerado el primero del mundo en ser impulsado por hidrógeno, dio un paso clave en su construcción tras ser botado en el astillero de Ancona, en el marco del desarrollo liderado por la empresa Fincantieri y operado por la naviera Viking.
La botadura es una instancia fundamental en la construcción naval, en la que se inunda el dique seco y el casco del buque entra en contacto por primera vez con el agua, marcando el inicio de la etapa final de ensamblaje y equipamiento interior.
El “Viking Libra” está diseñado para operar con cero emisiones, mediante un sistema de propulsión que combina hidrógeno licuado y pilas de combustible, según informó la compañía constructora. El buque tendrá un tonelaje bruto cercano a las 54.300 toneladas, una eslora de 239 metros y capacidad para 998 pasajeros distribuidos en 499 camarotes.
Desde la empresa, el presidente y CEO de Viking, Torstein Hagen, destacó el avance del proyecto y la cooperación con Fincantieri: “La botadura del Viking Libra supone otro hito para Viking y para nuestra cooperación continuada con Fincantieri”.
El ejecutivo también subrayó el enfoque ambiental del proyecto: “Desde el principio, nuestro enfoque en el diseño de barcos se ha centrado en reducir el consumo de combustible, y el Viking Libra es hasta ahora nuestro buque más respetuoso con el medioambiente”.
Hacia una nueva generación de cruceros sustentables
El proyecto forma parte de una estrategia más amplia de descarbonización del transporte marítimo. La naviera ya planifica la construcción del “Viking Astrea”, previsto para 2027, que también contará con propulsión a hidrógeno y emisiones cero.
En paralelo, otras compañías del sector avanzan en alternativas sostenibles, como el uso de biocombustibles y sistemas híbridos. Entre los ejemplos recientes se encuentra el buque MS Richard With, que realizó un viaje climáticamente neutro utilizando biocombustibles, y la naviera Havila Voyages, que incorporó energía de baterías y biogás para reducir en más de un 90% sus emisiones.
Con estos desarrollos, la industria de cruceros acelera su transición hacia tecnologías más limpias, y el “Viking Libra” aparece como uno de los proyectos más ambiciosos en esa transformación global.
Fuente: Medios.

