El gasto en jubilaciones y PAMI sigue siendo un 73% mayor que en la década del 80, según un informe de IDESA

Un informe de IDESA señala que las erogaciones destinadas a la vejez continúan creciendo en relación con el PBI, mientras que el resto del gasto público quedó apenas un 5% por encima del promedio de aquella década.
El gasto en jubilaciones y PAMI sigue siendo un 73% mayor que en la década del 80, según un informe de IDESA

El ajuste fiscal aplicado por el gobierno de Javier Milei redujo el gasto público general, pero no logró revertir el peso de las prestaciones destinadas a los adultos mayores. Según un informe del Instituto de Desarrollo Social Argentino (IDESA), el gasto en jubilaciones y PAMI se mantiene un 73% por encima del promedio de la década de 1980, mientras que el resto de las erogaciones estatales supera ese nivel apenas un 5%, en términos del Producto Bruto Interno (PBI).

Para analizar la evolución de estas partidas, IDESA tomó como referencia el promedio de la década de 1980, al que asignó un índice de 100, y comparó el gasto previsional y sanitario para adultos mayores con el resto del presupuesto público.

La evolución cambió parcialmente en 2024, después de las medidas fiscales implementadas al comienzo de la gestión libertaria. Ese año, el índice del resto del gasto público retrocedió a 105, mientras que el correspondiente a la vejez bajó a 173, todavía muy por encima del nivel registrado durante los años 80.

“Estos datos muestran que en la Argentina el gasto para la vejez también presenta una tendencia sostenida al crecimiento con impacto determinante en la dinámica de las finanzas públicas”, señaló la entidad.

La falta de reformas estructurales

IDESA recordó que la última reforma estructural del sistema previsional argentino se realizó en 1993. Desde entonces, según el análisis, distintos gobiernos recurrieron a la inflación y a modificaciones en la fórmula de movilidad para reducir el peso de las prestaciones.

“La estrategia común de gobiernos con diferentes orientaciones ideológicas fue licuar el gasto con inflación”, indicó el centro de estudios, que también cuestionó la manipulación de los mecanismos de actualización de los haberes como herramienta de ajuste.

Frente a la posibilidad de que una recuperación económica o una futura reforma laboral aporten los recursos necesarios para resolver el problema, la entidad advirtió sobre los riesgos de postergar los cambios.

“Demorar la adaptación del sistema de la vejez bajo el argumento de que con el retorno del crecimiento económico y la reforma laboral habrá más recursos es un grave error”, afirmó IDESA.

Las reformas que propone IDESA

Para mejorar la sustentabilidad del sistema previsional y sanitario, el instituto planteó tres medidas. La primera consiste en implementar cuentas nocionales, un mecanismo que calcularía los haberes en función de los aportes realizados durante toda la vida laboral y de la expectativa de vida al momento del retiro.

La segunda propuesta apunta a revisar la pensión derivada y transformarla en una cobertura voluntaria, financiada mediante un aporte específico. La tercera contempla una reforma del sistema de salud para que los trabajadores puedan conservar al jubilarse la obra social que tenían durante su etapa activa.

Fuente: Medios

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