El Gobierno nacional pondrá en marcha una nueva ofensiva legislativa para intentar aprobar antes de octubre un paquete de proyectos considerados estratégicos para su programa económico. La prioridad será avanzar con las iniciativas de reforma del Banco Central, Inocencia Fiscal, Propiedad Privada y el denominado Súper RIGI, que permanecen estancadas desde hace meses en el Congreso.
La estrategia del oficialismo busca aprovechar el margen político previo a que gobernadores y bloques dialoguistas concentren sus esfuerzos en la carrera hacia las elecciones presidenciales de 2027. Para ello, La Libertad Avanza intensificará las negociaciones con sus aliados tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados durante agosto.

En el Senado, el oficialismo buscará este jueves aprobar el proyecto de Propiedad Privada, cuya discusión fue postergada en varias oportunidades por falta de consenso. La iniciativa propone eliminar restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros, habilitar desalojos exprés, modificar el régimen de expropiaciones e introducir cambios en la Ley de Manejo del Fuego.
Con ese objetivo, la presidenta del bloque libertario, Patricia Bullrich, mantendrá reuniones con representantes de la UCR, el PRO y bloques provinciales para asegurar los votos necesarios. En esa sesión no estará presente la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien manifestó su rechazo al proyecto.
Además, el oficialismo intentará avanzar con el dictamen del proyecto de Súper RIGI en un plenario de comisiones previsto para esta semana. La iniciativa busca ampliar el régimen de incentivos para grandes inversiones y constituye otro de los ejes de la agenda económica del Gobierno.
En la Cámara de Diputados, La Libertad Avanza iniciará las negociaciones para tratar la reforma del Banco Central y el proyecto de Inocencia Fiscal. La reforma impulsada por el Poder Ejecutivo prohíbe la emisión monetaria para financiar el déficit del Tesoro nacional y de las provincias, una medida que el presidente Javier Milei presentó recientemente como uno de los pilares de su política económica.
El oficialismo cuenta con 95 diputados propios y necesita alcanzar al menos 129 votos para habilitar el tratamiento de los proyectos en el recinto, por lo que volverá a apoyarse en acuerdos con el PRO, sectores del radicalismo y bloques provinciales.
Las iniciativas comenzarán a debatirse en comisiones durante las próximas semanas. El proyecto de reforma del Banco Central será analizado en las comisiones de Finanzas y Presupuesto, mientras que Inocencia Fiscal ya fue girado a Presupuesto y Legislación Penal.
Con esta agenda, el Gobierno busca cerrar agosto con avances legislativos antes de que el Congreso concentre su actividad en el tratamiento del Presupuesto 2027 y en un escenario político cada vez más atravesado por la campaña electoral.
Fuente: Medios






