El Gobierno transita el cierre del mes con un escenario complejo, atravesado por conflictos internos y externos que deberá resolver en el corto plazo. Aunque logró un alivio tras el fallo de la Justicia de Estados Unidos que anuló la condena por el caso YPF, el foco político sigue puesto en la situación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
El funcionario se convirtió en el principal frente de preocupación para el oficialismo, luego de la polémica por sus viajes al exterior. Sus explicaciones públicas no lograron cerrar el tema, especialmente por la falta de documentación que respalde su versión sobre el financiamiento del traslado a Punta del Este.

En ese contexto, distintos sectores del Gobierno, desde Karina Milei hasta Santiago Caputo, coinciden en la necesidad de respaldarlo y sostener su centralidad política. La estrategia incluye mostrarlo activo, con presencia en conferencias de prensa y vinculado a anuncios de gestión, al mismo tiempo que se busca correr el eje de la discusión de su situación judicial.

Sin embargo, el impacto en la opinión pública sigue siendo significativo. Un informe de la consultora Enter Comunicación señaló que la última conferencia de Adorni reactivó el conflicto en redes sociales, con un fuerte crecimiento en las menciones y un predominio de percepciones negativas, donde su actitud fue calificada como “soberbia” y “evasiva”.
Pese a ese escenario, en la Casa Rosada confían en poder revertir la situación y recuerdan antecedentes recientes en los que el oficialismo logró superar momentos críticos en plena agenda electoral. “Es un tema cerrado, seguimos para adelante”, sintetizan cerca del funcionario.

En el plano económico, el Gobierno también enfrenta desafíos. Las variaciones en el precio internacional del petróleo generan preocupación por su posible impacto en la inflación, uno de los principales objetivos a cuidar por el equipo económico que encabeza Luis Caputo. En ese marco, la Secretaría de Energía avanzó en medidas para amortiguar el traslado a los surtidores.

A esto se suma el frente social. En los últimos días, organizaciones piqueteras retomaron la coordinación tras meses de inactividad y anunciaron un plan de lucha conjunto. Entre ellas se encuentran la UTEP, Libres del Sur, Barrios de Pie y el Frente de Lucha Piquetero, que preparan una serie de protestas que comenzarán con asambleas y podrían escalar a cortes y ollas populares en todo el país.
De esta manera, el Gobierno enfrenta un escenario donde se combinan tensiones políticas internas, riesgos económicos y una posible reactivación del conflicto social, en un contexto en el que busca sostener la iniciativa y evitar que estos frentes condicionen su agenda.
Fuente: Medios







