La economía argentina registraría un crecimiento del 4,4% en el Producto Bruto Interno (PBI), aunque este avance convive con un aumento de la desocupación, que alcanzó el 7,5%, según advirtió el economista Jorge Colina. El especialista alertó sobre una dinámica en la que la expansión de la actividad no se traduce en generación de empleo.
Colina explicó que los sectores que hoy impulsan el crecimiento, como el agro, el petróleo, el gas y la minería, son intensivos en capital y tienen baja demanda de mano de obra. Además, se desarrollan lejos de los principales centros urbanos, lo que limita su impacto en el empleo en ciudades como el Conurbano bonaerense, Rosario y Córdoba.
“Lo preocupante es que el desempleo aumentó porque no se crearon puestos de trabajo”, sostuvo el titular de IDESA, quien remarcó que el crecimiento económico actual no logra “derramar” en el mercado laboral urbano.
En este contexto, el economista advirtió sobre un aumento del cuentapropismo y la informalidad como alternativa frente a la falta de empleo asalariado. Según señaló, actualmente cerca de la mitad de la población se encuentra en condiciones de informalidad o trabajo independiente, en muchos casos vinculados a plataformas digitales.
Respecto al impacto de la tecnología, Colina consideró que la inteligencia artificial y la automatización no eliminarán el trabajo humano, sino que modificarán su naturaleza, con un mayor peso de los servicios y las tareas vinculadas a la interacción personal.
Por último, el especialista planteó la necesidad de revisar el rol de las negociaciones paritarias. En ese sentido, propuso que funcionen como una referencia mínima de aumento salarial, permitiendo que cada empresa ajuste los salarios por encima de ese piso según su productividad.
Fuente: Medios







