El riesgo país argentino subió este jueves a 429 puntos básicos, con un incremento de 19 unidades respecto del cierre anterior, en medio de la creciente incertidumbre en los mercados internacionales por la escalada del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
La suba se produjo en un contexto de fuerte volatilidad global, marcado por el recrudecimiento de las tensiones en Medio Oriente y el impacto que la situación tiene sobre los mercados energéticos y financieros.
Uno de los principales efectos fue el nuevo aumento del precio internacional del petróleo, que volvió a acercarse a los US$100 por barril, alimentando la cautela de los inversores y una mayor búsqueda de activos considerados seguros.
Ante este escenario, los mercados adoptaron una estrategia de “fly to quality”, que implica el traslado de inversiones hacia activos de menor riesgo, como los bonos del Tesoro de Estados Unidos, cuyos rendimientos se ubicaron en torno al 4,7% anual.
La mayor demanda de estos instrumentos modificó las condiciones financieras internacionales y afectó el valor de los bonos soberanos argentinos, provocando el aumento del índice de riesgo país.
De esta manera, el contexto externo terminó por reducir el impacto positivo que había generado el miércoles la mejora en la calificación de la deuda argentina anunciada por la agencia Moody’s.
No obstante, el incremento del riesgo país se atribuye principalmente al deterioro del escenario internacional y no a la aparición de nuevos desequilibrios económicos internos.
Entre las consecuencias directas de la suba del petróleo, el mercado también anticipa una posible postergación de una eventual baja en los precios de los combustibles, debido a que las petroleras y refinadoras podrían mantener los acuerdos vigentes para evitar cambios en los valores al consumidor.
Fuente: Medios






