Un centro de investigación europeo lanzó una convocatoria inusual para voluntarios: vivir durante un mes en un refugio de montaña en los Alpes italianos, con alojamiento cubierto, seguimiento médico permanente y una compensación económica.
La iniciativa está a cargo de Eurac Research y se desarrollará en el refugio Nino Corsi, dentro del Parque Nacional del Stelvio, en la región del Tirol del Sur. Allí, los participantes residirán entre los 2.000 y 2.500 metros sobre el nivel del mar, una franja que aún presenta interrogantes en la investigación científica.
El objetivo del estudio es analizar cómo influye la altitud media en la salud humana, un campo menos explorado que el de las grandes alturas extremas. Según los investigadores, la mayoría de los estudios previos se centraron en condiciones más severas, por lo que este proyecto busca cubrir ese vacío de información.

Investigaciones preliminares sugieren que vivir en estas condiciones podría estar asociado a mejoras en el metabolismo y la presión arterial, aunque el equipo científico busca evidencia más sólida para confirmar estos efectos y comprender sus límites.
La convocatoria está dirigida a 12 personas de entre 18 y 40 años que vivan al nivel del mar. Quedan excluidos fumadores, deportistas de alto rendimiento y personas con enfermedades preexistentes. El interés fue inmediato: en pocas horas ya se registraron más de 160 postulaciones.

Durante el mes de estadía, los voluntarios deberán mantener su rutina diaria habitual, trabajando o estudiando de forma remota desde el refugio. El equipo médico realizará un seguimiento constante de variables como el sueño, la alimentación y la actividad física, con el fin de analizar el impacto real del entorno sin alterar los hábitos cotidianos.
Vivir en altura implica condiciones particulares como menor presión atmosférica, menor disponibilidad de oxígeno y mayor exposición a radiación ultravioleta, factores que pueden generar efectos tanto positivos como negativos. Mientras algunos estudios los vinculan con beneficios cardiovasculares, también pueden representar riesgos para personas con afecciones respiratorias.
Los seleccionados recibirán una compensación de 400 euros por el mes de participación, además del alojamiento completo en el refugio alpino. Más allá del incentivo, el objetivo central del proyecto es generar datos científicos que permitan comprender mejor la relación entre ambiente, salud y metabolismo, con posibles aportes al estudio de la longevidad.
Fuente: Medios.

