Una terraza ubicada en la Rocinha, la favela más grande de Río de Janeiro, se transformó en uno de los nuevos atractivos turísticos más virales de la ciudad, impulsado por contenidos en TikTok e Instagram. Lejos de los circuitos tradicionales como el Cristo Redentor o el Pan de Azúcar, miles de visitantes hacen fila para participar de una experiencia audiovisual filmada con drones.

La actividad consiste en una puesta en escena coreografiada que culmina con una toma aérea de alta definición que muestra el contraste entre la favela, el mar y los barrios de lujo de la zona costera. La logística está organizada por vecinos del propio barrio y el ingreso se realiza acompañado por residentes para garantizar la seguridad.
El costo del recorrido es de aproximadamente 200 reales, lo que equivale a entre $55.000 y $60.000 pesos argentinos al cambio actual. El valor incluye la producción del video y el acceso guiado al lugar.
La escena central del registro audiovisual remite a la estética de la película “Ciudad de Dios”: el turista sale de una vivienda, camina hacia una terraza despejada con una silla de madera y se acerca al borde mientras el drone se aleja, revelando el paisaje urbano y natural. Aunque el film no fue rodado en la Rocinha, la referencia simbólica es parte del atractivo de la experiencia.
El fenómeno, sin embargo, abrió un debate en redes sociales. Mientras crece el interés turístico y comercial, distintos sectores cuestionan la romantización de la pobreza y la espectacularización de la desigualdad social en los barrios populares de Brasil.
Fuente: Medios







