La investigación por el femicidio de Mercedes Errapán, ocurrido en la ciudad bonaerense de Junín, sumó nuevos elementos tras conocerse los resultados preliminares de la autopsia practicada al cuerpo de la víctima. El informe forense confirmó que la mujer presentaba múltiples heridas de arma blanca, fracturas y un fuerte golpe en la cabeza.
Según informó Martín Laius, vocero de la causa, la necropsia descartó la hipótesis inicial que indicaba que Errapán había recibido un disparo. Además, reveló un dato que no se conocía hasta el momento: la víctima cursaba un embarazo de entre 22 y 24 semanas de gestación.

Las autoridades señalaron que aún restan los resultados de otros estudios complementarios, que podrían aportar nuevos detalles sobre las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
De acuerdo con la investigación, Sebastián Bonafé ingresó al domicilio de la mujer durante la madrugada y permaneció allí hasta minutos antes de las 8 de la mañana. “Es ahí donde tendríamos la data del femicidio”, explicó Laius en declaraciones a medios locales.
Los investigadores sostienen como principal hipótesis que el asesinato podría estar relacionado con una denuncia por grooming que la víctima había presentado días antes contra Bonafé, padrino de una de sus hijas.

El pasado 3 de julio, efectivos de la Policía Federal realizaron un allanamiento en la vivienda del acusado luego de que Errapán lo denunciara por haber ingresado al baño de la casa y filmarla con un teléfono celular mientras se higienizaba.
La causa fue caratulada provisoriamente como femicidio seguido de rapto, debido a que, tras cometer el crimen, Bonafé secuestró a su ahijada, identificada como “A.G.”. Según la investigación, el acusado tomó a la menor del cuello y amenazó con matarla frente a efectivos policiales.
Ante la desaparición de la niña, las autoridades activaron el protocolo Alerta Sofía. Finalmente, la menor fue localizada y puesta a resguardo.
Fuente: Medios






