Ayer por la noche, la Isla 132 se llenó de música y emoción con la actuación de Los Berbel, quienes subieron al escenario para celebrar la identidad neuquina a través del folklore. Entre los temas interpretados se escucharon clásicos como “Neuquén Trabun Mapu”, junto a canciones nuevas que aportaron frescura y energía al repertorio.
Alrededor de las 21.20, comenzó el primer show de folklore de la Fiesta Nacional de la Confluencia 2026, con el predio ya lleno de público de todas las edades, generando un clima emotivo y familiar.
En un momento cargado de simbolismo, Marité se refirió al cuidado del ambiente y a la amenaza que representan los pinos, especie que facilita los incendios. Pidió al público imaginar lluvia sobre la cordillera de la Patagonia, un gesto emotivo que refleja la preocupación por la región en plena emergencia ígnea.
El repertorio combinó grandes éxitos y temas nuevos, mientras que parejas de bailarines deleitaron al público con performances de danza folklórica. Marité y su hijo Traful, herederos de un apellido fundamental en la cultura neuquina, llevaron al escenario canciones que hablan del sur, de la memoria y de las raíces, en un momento que se convirtió en homenaje colectivo y abrazo a la identidad patagónica.

Lo que siguió en la grilla
El público disfrutó de los shows de Nube, Erika Sofía, Migrantes y Rombai. Tras la actuación de Los Berbel, uno de los artistas más esperados subió al escenario a las 22.10: Luciano Pereyra, quien regresó a la Confluencia con un repertorio de éxitos que emocionó a los asistentes y mantuvo la energía de la noche.
El cierre de la jornada estuvo a cargo de Karina La Princesita, desde las 00.10, con un espectáculo que combinó cumbia y baladas, ideal para disfrutar en familia y coronar una primera noche que ya se perfila como una de las más exitosas de la edición 2026.
Fuente: Medios.







