Una requisa realizada en el Establecimiento de Ejecución Penal N°2 de General Roca terminó con el secuestro de cocaína, teléfonos celulares y armas blancas de fabricación artesanal, en un operativo que puso al descubierto la presencia de elementos prohibidos dentro de uno de los pabellones de la unidad penitenciaria.
El procedimiento fue llevado adelante por personal del Servicio Penitenciario Provincial durante la tarde del jueves, en el marco de los controles periódicos de seguridad que se realizan en los establecimientos carcelarios de Río Negro.
Celulares ocultos y armas caseras
La inspección se desarrolló en el Pabellón 5 del ala sur del penal, donde los internos fueron trasladados previamente a un sector seguro para permitir una revisión exhaustiva de las celdas.
Tras casi una hora de trabajo, los agentes encontraron cinco teléfonos celulares de distintas marcas y modelos, algunos en funcionamiento y otros con visibles signos de deterioro.
Además, se secuestraron seis armas blancas artesanales, conocidas dentro del ámbito penitenciario como “facas”, junto a otros elementos punzocortantes confeccionados de manera casera.
Entre los objetos hallados había varillas metálicas afiladas de hasta 30 centímetros, una espátula modificada y láminas metálicas terminadas en punta, elementos considerados de alto riesgo para la seguridad interna del establecimiento.
Más de 37 gramos de cocaína
Uno de los hallazgos más relevantes del operativo fue el descubrimiento de dos envoltorios con cocaína ocultos dentro del pabellón.
Según se informó oficialmente, uno de los paquetes contenía aproximadamente 28,9 gramos, mientras que el segundo registró un peso cercano a los 8,6 gramos, totalizando 37,5 gramos de la sustancia.
La droga fue secuestrada y quedó a disposición de las autoridades competentes para la realización de las pericias correspondientes.
Controles para reforzar la seguridad
Desde el Servicio Penitenciario destacaron que este tipo de procedimientos permiten detectar y retirar elementos prohibidos que pueden comprometer la convivencia y la seguridad dentro de las unidades carcelarias.
Las requisas periódicas forman parte de los protocolos habituales de control y buscan evitar la circulación de drogas, armas improvisadas y dispositivos de comunicación no autorizados entre la población penal.
El operativo se enmarca en las acciones preventivas que se desarrollan en los establecimientos penitenciarios de la provincia para reforzar la seguridad y el orden interno.













