El Hospital Zonal Ramón Carrillo de Bariloche marcó un hito para la medicina rionegrina al realizar con éxito el primer operativo de donación de órganos en asistolia controlada de la provincia. El procedimiento permitió la ablación de órganos y tejidos luego de una parada cardiorrespiratoria controlada, una modalidad que amplía las posibilidades de donación y trasplante en Argentina.
La intervención se desarrolló bajo el protocolo nacional de Donación en Asistolia aprobado por el Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (Incucai) en 2023, aunque los primeros procedimientos de este tipo en el país comenzaron a realizarse en 2018.
El jefe de la Unidad Hospitalaria de Procuración de Órganos y Tejidos del hospital barilochense, Germán Santamaría, explicó las diferencias entre este procedimiento y los operativos tradicionales.
“Esto es distinto a lo que estamos acostumbrados: la donación en parada cerebral, es decir muerte encefálica“, señaló.
En los casos de muerte encefálica, el paciente ya ha fallecido y los órganos son mantenidos artificialmente hasta el momento de la ablación. La asistolia controlada, en cambio, se produce luego de una parada cardiorrespiratoria en pacientes que presentan lesiones neurológicas irreversibles, pero que no cumplen criterios de muerte cerebral.
“Son pacientes que tienen lesiones cerebrales aunque no llegan a la muerte cerebral. Tienen un daño cerebral irreversible o muy grave. El paciente está vivo, pero con una lesión irreversible. Y muchas veces, su familia expresa su deseo de no permanecer con secuelas severas o en una situación de la que no saldrán del coma”, puntualizó.
Un proceso basado en la voluntad del paciente
Desde el hospital destacaron que el procedimiento se desarrolló respetando la decisión previamente manifestada por el paciente y acompañada por sus familiares.
“Se concretó en el marco del más absoluto respeto a la voluntad del donante, expresada y respaldada por sus familiares más cercanos. Luego de que el paciente sufriera un daño neurológico irreversible, se implementaron las medidas de tratamiento adecuadas a sus deseos, consensuadas previamente con su entorno familiar“.
En estos casos, la legislación argentina contempla la posibilidad de retirar el sostén vital cuando existe una condición irreversible, en el marco de la Ley de Muerte Digna. Posteriormente, puede evaluarse la posibilidad de concretar una donación de órganos de manera controlada.
Hasta ahora, en situaciones similares, únicamente se realizaban donaciones de córneas. En esta oportunidad, además, se avanzó con la ablación de riñones para trasplante.

Tras la extracción, los riñones fueron trasladados por vía aérea a Buenos Aires, donde fueron sometidos a un proceso de evaluación mediante máquinas de perfusión renal del Incucai para determinar su viabilidad.
Debido al tiempo de isquemia que se produce entre el fallecimiento y la ablación, no todos los órganos logran reunir las condiciones necesarias para ser implantados.
En este caso, uno de los riñones cumplió con los criterios requeridos y fue destinado a un paciente de la Patagonia que se encontraba en diálisis e integraba la lista de espera renal. Las córneas, en tanto, quedaron asignadas a pacientes de Río Negro.
Un acto solidario que salva vidas
Desde el Hospital Ramón Carrillo agradecieron especialmente a la familia del donante por acompañar el proceso y permitir que otras personas puedan acceder a una mejor calidad de vida.
“Primero, antes que nada, se cumple con el deseo y la decisión del paciente y su familia de no prolongar una situación irreversible. Solo después, se plantea la posibilidad de ayudar a otra persona. Ya se sabe que el paciente va a fallecer. Los avances de la medicina nos permite ayudar a otras personas”, indicó Santamaría.
El equipo de salud destacó además que el éxito del procedimiento fue posible gracias al trabajo coordinado de profesionales de distintas áreas que participaron de una intervención compleja desde el punto de vista médico, técnico y humano.

La donación en asistolia controlada es una práctica que todavía se desarrolla en pocas provincias argentinas. Durante 2025, este tipo de operativos se concretó en Buenos Aires, Chubut, Córdoba, Corrientes, Jujuy, Mendoza, Neuquén, San Juan, Santa Fe y Tucumán. Este año, Río Negro se incorporó oficialmente a ese grupo.
El avance coincide con un crecimiento sostenido de la actividad de procuración y trasplante en el país. Según datos del Incucai, durante 2025 se realizaron 938 procesos de donación de órganos y 1.242 de tejidos.
“La realización de cada trasplante es posible gracias a la sociedad representada en el acto de donar, a la intervención de los profesionales de la salud de los establecimientos hospitalarios de todo el país y al trabajo del sistema sanitario argentino”, plantearon desde el organismo.
Actualmente, 9.679 personas esperan un órgano o tejido en Argentina. De ese total, 191 corresponden a Neuquén y 211 a Río Negro.
En lo que va de 2026, el Hospital Ramón Carrillo ya concretó dos operativos de ablación de órganos y once de córneas, consolidándose como el único establecimiento rionegrino habilitado para realizar este tipo de procedimientos.
En el marco de las acciones de difusión y formación sobre donación y trasplante, el Equipo de Procuración de Órganos y Tejidos del hospital y la Licenciatura en Enfermería del Centro Regional Universitario Bariloche convocaron a las quintas jornadas de reflexión y concientización sobre la temática.
La actividad se realizará el próximo 2 de junio, desde las 16, en el Aula Magna del Centro Regional Universitario Bariloche.
Fuente: Medios.









