La reducción del impuesto provincial sobre la energía eléctrica y el gas ya se ve reflejada en las facturas de los rionegrinos. En los primeros dos meses del año, la medida permitió un ahorro estimado de $930 millones, que quedaron en manos de familias, comercios, pymes, industrias y productores, en lugar de destinarse al pago de impuestos.
El alcance es amplio, ya que se trata de un impuesto vinculado al consumo y trasladado de forma directa al usuario final. Por eso, el beneficio se extiende a hogares, comercios, pequeñas y medianas empresas, industrias, productores y entidades sin fines de lucro en todo el territorio rionegrino.
La medida entró en vigencia el 1 de enero de 2026, cuando la Provincia redujo la alícuota de Ingresos Brutos aplicada a estos servicios del 2,5% al 1%.

En términos concretos, entre enero y febrero las empresas prestadoras abonaron $619 millones bajo el nuevo esquema impositivo. De haberse mantenido la alícuota anterior, el monto habría alcanzado los $1.549 millones, diferencia que se trasladaba directamente a las facturas de los usuarios.
Menos carga impositiva, más actividad económica
Desde el Gobierno provincial destacaron que la medida se enmarca en una política sostenida de reducción de la presión tributaria sobre sectores estratégicos, con el objetivo de mejorar la competitividad, atraer inversiones y acompañar el crecimiento de la economía real.
Según remarcaron, este tipo de decisiones apunta a consolidar un modelo donde la provincia genera condiciones para producir más, sostener el empleo y fortalecer el consumo interno, al mismo tiempo que protege los ingresos de las familias.
Con orden fiscal y medidas concretas, Río Negro avanza en una estrategia que busca impactar directamente en la economía cotidiana y en el desarrollo provincial.
Fuente: Medios.







