Incendios en Chubut: el fuego sigue activo y amenaza bosques y comunidades

Más de 500 brigadistas combaten focos activos en la cordillera chubutense, mientras las condiciones climáticas y la reactivación de focos dificultan el control del fuego.

Los incendios forestales en el oeste de la provincia de Chubut continúan activos tras más de dos semanas de combate sostenido, y mantienen en vilo a las comunidades cordilleranas y a los equipos de emergencia que trabajan para evitar su avance. Los focos, que habían estado parcialmente controlados, se reactivaron en los últimos días debido a un marcado aumento de la temperatura y condiciones climáticas adversas, especialmente en Epuyén, Puerto Patriada y sectores del Parque Nacional Los Alerces.

Las altas temperaturas, la escasa humedad y el viento favorecieron la reactivación de focos en valles y cañadones, generando densas columnas de humo que dificultaron las labores aéreas durante las primeras horas del día. Solo en la tarde, con mejor visibilidad, los aviones hidrantes y helicópteros pudieron intensificar el combate desde el aire, mientras que los brigadistas en tierra enfrentan un escenario complejo y de alto riesgo.

Según el Sistema Provincial de Manejo del Fuego (SPMF), el incendio en Puerto Patriada fue declarado contenido tras devastar aproximadamente 14.770 hectáreas de bosque nativo, implantado y pastizales desde su inicio el 5 de enero. No obstante, el fuego sigue activo en múltiples focos menores, que pueden permanecer “latentes” incluso bajo tierra, lo que obliga a mantener la presencia de brigadistas y equipos de respuesta rápida en la zona.

El siniestro también destruyó varias viviendas en Epuyén y El Hoyo, y las autoridades advierten que la actividad del fuego no está completamente controlada. A pesar de los esfuerzos, focos secundarios continúan siendo una amenaza latente.

Operativo y condiciones climáticas adversas

En el operativo trabajan más de 500 brigadistas, bomberos voluntarios, organismos provinciales y nacionales, con apoyo de medios aéreos, vehículos especiales y sistemas de monitoreo para combatir las llamas y proteger tanto las áreas pobladas como los bosques nativos.

Las condiciones climáticas extremas han jugado en contra: el calor y la sequedad favorecen la reactivación de focos y ralentizan el avance de las brigadas. En algunos sectores, como Arrayanes – Punta Mattos, se ha empleado tecnología con drones para evaluar el terreno antes de que los equipos terrestres ingresen a zonas con fuego activo y humo acumulado.

Impactos y restricciones de tránsito

El comportamiento irregular del fuego —que retrocede con el descenso de temperatura pero reaparece de noche— obligó a establecer restricciones de circulación en la Ruta 71, con tramos totalmente cerrados para garantizar la seguridad de la población y los brigadistas.

Las zonas de Bahía Las Percas y Puerto Patriada figuran entre las más afectadas, y allí los equipos han debido actuar en terrenos complejos, recorriendo a pie, en embarcaciones y con apoyo aéreo para combatir focos secundarios en áreas de difícil acceso.

Pronóstico y alertas

Para las próximas horas se espera la llegada de un frente de tormenta con lluvias, tormentas eléctricas y actividad eléctrica, lo que podría tanto ayudar a contener el avance del fuego como complicar las tareas de control y seguridad en terreno, según los pronósticos meteorológicos.

Ante este panorama, las autoridades insisten en la necesidad de extremar precauciones, respetar las restricciones de tránsito y mantenerse informados a medida que continúa una lucha intensa contra un fuego que sigue amenazando una de las zonas naturales más valiosas de la provincia.

Fuente: Medios.

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