Una audiencia de Ejecución que parecía de mero trámite en la subsede Neuquén de la Oficina Judicial del Distrito General Roca terminó derivando en una grave denuncia sobre requisas en la cárcel federal de Roca.
Durante la exposición por Zoom, un interno —a través de su defensora oficial— reveló que su esposa habría sido obligada a desnudarse completamente durante una visita, bajo el argumento de que no funcionaba el escáner de la Unidad Penal 5.
El planteo no pasó inadvertido para el magistrado, quien además de resolver el pedido principal del detenido, ordenó informes para esclarecer lo sucedido.

La audiencia tenía como objetivo analizar la solicitud del preso para acceder a una reducción de tres meses de pena por haber finalizado sus estudios primarios. La defensa también destacó que el hombre inició un curso de administración.
Sin embargo, la situación dio un giro cuando la abogada expuso un hecho ocurrido a fines de 2025 en la Unidad Penal 5 de General Roca. Según el relato del interno, su esposa fue sometida a una requisa corporal total porque el escáner de control no estaba operativo.
La defensora pidió un informe completo sobre el procedimiento y medidas para evitar que se repitan situaciones similares. El representante del Ministerio Público Fiscal no formuló objeciones al requerimiento.
“Para no pasar vergüenza”
El propio detenido tomó la palabra y explicó que pidió a sus familiares que no lo visiten “para no pasar vergüenza”, en referencia a lo ocurrido con su esposa.
Al resolver, el juez concedió la reducción de pena solicitada y ordenó a las autoridades de la cárcel federal que informen:
- Si existen problemas técnicos con el escáner.
- Si las mujeres son obligadas a desnudarse durante las visitas.
- Qué ocurrió puntualmente en el caso denunciado.

El antecedente en Senillosa y el uso del Body Scanner
La denuncia resulta llamativa porque la mayoría de las cárceles federales cuentan con escáneres de alta tecnología incorporados por el Servicio Penitenciario Federal el año pasado.
A comienzos de 2026, un interno de Senillosa presentó un habeas corpus por los controles exhaustivos realizados con estos dispositivos. El planteo fue rechazado tanto por el Juzgado Federal 2 como por la Cámara Federal de General Roca, que consideraron que no hubo actuación arbitraria.
En ese caso, el Servicio Penitenciario Federal informó que el sistema de rayos X detectó un “cuerpo extraño” en la anatomía de una visitante. Tras notificar a la fiscalía, se realizaron dos controles, uno de ellos con el denominado Body Scanner, confirmando irregularidades.
Ahora, el foco está puesto en lo ocurrido en la Unidad Penal 5 de Roca, donde el juez federal requirió explicaciones formales. La respuesta de las autoridades penitenciarias será clave para determinar si existieron fallas técnicas o prácticas irregulares en los controles a las visitas.
El caso, que comenzó como un trámite por reducción de pena, abrió un nuevo capítulo sobre los protocolos de requisa en cárceles federales y el equilibrio entre seguridad y respeto a los derechos de los visitantes.
Fuente: Medios.







