Inteligencia artificial y satélites en Río Negro: la nueva frontera contra los incendios forestales

Más de 8 millones de dólares en tecnología permiten anticipar los focos de incendio y fortalecer la acción de brigadistas en Bariloche, El Bolsón y toda la región cordillerana.

El riesgo extremo de incendios forestales empujó a Río Negro a tomar una decisión inédita: invertir más de 8 millones de dólares en tecnología de última generación para anticiparse al avance del fuego y proteger a Bariloche, El Bolsón y toda la región cordillerana. El plan combina imágenes satelitales, inteligencia artificial y cámaras de alta definición, con un objetivo claro: detectar los focos en sus primeros minutos y evitar catástrofes ambientales.

Cada verano, la cordillera se transforma en un territorio vulnerable. Altas temperaturas, sequía prolongada y vientos impredecibles convierten a los bosques en combustible listo para arder. En ese contexto, un pequeño foco puede escalar en cuestión de minutos.

Conscientes de ese escenario, las autoridades provinciales decidieron dar un salto tecnológico que ubica a Río Negro al nivel de países como Estados Unidos, Canadá y Australia, donde la inteligencia artificial ya es una herramienta central para la prevención.

En la central operativa del SPLIF Bariloche se montó un moderno centro de monitoreo con pantallas de gran formato que exhiben mapas de calor, alertas tempranas y proyecciones del comportamiento del fuego a 24 horas. El sistema predictivo es provisto por la empresa GPTech, que integra datos meteorológicos, modelos de viento y variables ambientales para anticipar posibles escenarios.

A su vez, INVAP instaló cámaras de 360 grados con un nivel de zoom que permite observar amplias extensiones del territorio, desde el cerro Otto hasta el aeropuerto de Bariloche. Todo el sistema está interconectado y permite verificar una alerta en segundos y definir de inmediato el despliegue de brigadistas, aeronaves o vehículos.

“La prevención de incendios es política de Estado”

El gobernador Alberto Weretilneck fue contundente al presentar el plan: “No va a haber un solo año que no invirtamos en prevención de incendios”. Con esa definición, dejó en claro que el combate al fuego dejó de ser una respuesta de emergencia para convertirse en una política pública permanente.

La inversión no se limita a la tecnología. Incluye también un avión observador, un helicóptero propio, equipamiento especializado, refuerzo de brigadistas y capacitación internacional. En ese marco, técnicos del SPLIF viajarán a España para formarse en nuevas estrategias de combate y prevención.

Un sistema de vigilancia permanente

Otro eje central del plan es la instalación de cámaras en puntos estratégicos de la cordillera. Desde San Pedro, Campanario y cerro Catedral hasta Villegas, cada domo funciona como un ojo permanente sobre el territorio. En El Bolsón se prevé la colocación de nueve cámaras adicionales, ampliando la cobertura en una de las zonas de mayor riesgo.

La lógica es simple y efectiva: detectar el fuego en su nacimiento, cuando todavía es controlable, y evitar que se transforme en un incendio de grandes proporciones.

Según los técnicos, las proyecciones generadas por el sistema de GPTech ya demostraron una alta precisión en incendios recientes, anticipando con notable exactitud el comportamiento del fuego. Esa eficacia genera confianza, pero también eleva las expectativas de la sociedad.

Porque en la cordillera patagónica, cada verano deja una certeza: los incendios van a ocurrir. La diferencia, ahora, es que Río Negro apuesta a saber dónde y cuándo, y llegar antes que las llamas.

Fuente: Medios.

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