La Cámara de Apelaciones de Roca confirmó la responsabilidad de la Municipalidad de Chimpay por las graves lesiones que sufrió un niño mientras jugaba en una calesita de una plaza pública.
El pequeño, que en ese momento tenía menos de dos años, sufrió la amputación parcial de la falange distal del dedo índice de la mano derecha al quedar atrapado en una abertura del mecanismo del juego.
El tribunal ratificó la sentencia de primera instancia al considerar que el accidente fue consecuencia del deficiente estado de conservación de la calesita.
Si bien hizo lugar parcialmente a la apelación presentada por el municipio y redujo uno de los rubros indemnizatorios, mantuvo firme la condena y rechazó el resto de los planteos de la comuna.
La Municipalidad había intentado atribuir parte de la responsabilidad a la madre del niño por una supuesta falta de vigilancia. Sin embargo, los jueces concluyeron que no se demostró que esa conducta hubiera sido la causa del accidente y señalaron que el verdadero origen del daño fue el mal estado del juego infantil, una situación que hacía previsible el riesgo de lesiones para cualquier menor.






