La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y gremios aliados definirán este martes la convocatoria a una medida de fuerza de 36 horas —24 de paro y 12 de movilización— en rechazo a la reforma laboral que el Senado se dispone a tratar nuevamente y que podría convertirse en ley el próximo viernes. El espacio buscará que la CGT adhiera formalmente a la protesta.
La decisión se terminará de delinear en una reunión del Frente de Sindicatos Unidos (FreSu). “El martes a la tarde se realizará una reunión y vamos a confirmar la decisión de un paro y movilización. El martes decidimos los detalles de la modalidad y lo vamos a proponer a la CGT”.
El movimiento replica la estrategia que vienen utilizando los sindicatos más combativos para presionar a la conducción de la central obrera. En ese marco, la UOM, Aceiteros y Pilotos, junto con gremios de las dos CTA como ATE, ya habían tensado la interna al impulsar acciones propias contra la reforma laboral, incluidas movilizaciones en Córdoba y Rosario.
Por su parte, la conducción de la CGT mantiene el foco en la vía judicial para intentar frenar la iniciativa y aún no definió si avanzará con nuevas medidas de fuerza. El cotitular de la central, Jorge Sola, señaló que la posibilidad de nuevas protestas está abierta, aunque aclaró que la modalidad todavía no está resuelta.
La cúpula cegetista deberá ahora definir su estrategia en medio de la presión de los sectores más duros y de una interna creciente, mientras busca sostener el equilibrio en su relación con el Gobierno.
Fuente: Medios







