Nahir Galarza, condenada a cadena perpetua por el asesinato de su pareja, Fernando Pastorizzo, salió brevemente de la Unidad Penal Nº6 de Paraná y viajó a Gualeguaychú. La salida fue autorizada por la Justicia entrerriana bajo un estricto protocolo de seguridad.

El traslado se realizó en el marco del artículo 166 de la Ley 24.660, que permite salidas transitorias excepcionales en casos como enfermedades graves o fallecimientos de familiares directos. En este caso, Galarza visitó a su abuela materna, quien atraviesa una enfermedad oncológica terminal con internación domiciliaria.
La joven estuvo supervisada durante todo el encuentro, que duró aproximadamente una hora. Según explicó el inspector general Alejandro Mondragón, “al ser un caso mediático, tratamos de manejarlo con la mayor discreción posible para evitar disturbios”.

El traslado se planificó con antelación tras la recepción del oficio judicial. El equipo de custodia incluyó agentes penitenciarios, un chofer y una oficial a cargo, quienes acompañaron a Galarza desde Paraná hasta el domicilio de su abuela. El personal revisó el lugar antes de permitir el encuentro y se evitó la presencia de otras personas para minimizar riesgos.
Una vez finalizada la visita, Nahir regresó a la unidad penitenciaria de la capital entrerriana, donde permanece desde hace casi diez años.
Las autoridades destacaron que la joven ha mostrado mejora en su comportamiento y se ha adaptado a las normas del penal. Actualmente participa en actividades laborales y formativas, incluyendo talleres internos y cursos. Además, cursa una carrera terciaria en Psicología Social.

Su abogado, Augusto Lafferriere, presentó el 1° de septiembre un pedido para que Nahir pueda volver a usar redes sociales y acceder a un celular propio dentro de la cárcel. La solicitud subraya su “conducta ejemplar” y los más de 15 cursos de formación completados, como parte de un proceso de rehabilitación y reinserción social.
Fuente: Medios







