El Concejo Deliberante de Neuquén comenzó a analizar el proyecto del nuevo Código de Convivencia, una iniciativa que apunta a reemplazar y modernizar el actual régimen contravencional de la ciudad. La propuesta incluye cerca de 600 artículos y plantea modificaciones vinculadas a distintas problemáticas urbanas, entre ellas los ruidos molestos, los microbasurales, los encuentros de motos y la contaminación visual.
El proyecto fue presentado este lunes en la Comisión de Legislación del cuerpo deliberativo. Según explicó la presidenta de la comisión, Victoria Fernández, la iniciativa es el resultado de un trabajo que se desarrolló durante casi un año junto a distintas áreas municipales, juzgados de faltas y organizaciones de la sociedad civil.
“Presentamos finalmente el proyecto para modificar y modernizar nuestro código contravencional, un proceso que venimos haciendo desde hace ya casi un año”, señaló la concejala.
Fernández indicó que el objetivo no es únicamente actualizar artículos existentes, sino también modificar el enfoque general del sistema contravencional de la ciudad.
“Queremos enfocarnos en la convivencia y en la mejora de la convivencia”, sostuvo. En ese marco, desde el oficialismo buscan dejar atrás la denominación de “Código de Faltas” y avanzar hacia un “Código de Convivencia”, con una mirada orientada a la resolución de conflictos urbanos y a la reparación de daños.
Herramientas digitales y acceso simplificado
Uno de los cambios centrales que incorpora el proyecto es la posibilidad de realizar trámites y descargos mediante herramientas digitales. Actualmente, gran parte de los procedimientos vinculados a la justicia contravencional deben hacerse de manera presencial. Con la reforma, se habilitarían mecanismos virtuales para facilitar el acceso de los vecinos.
“La justicia contravencional puede ser utilizada directamente por el vecino, sin necesidad de patrocinio legal. Entonces la accesibilidad y la facilidad son fundamentales”, explicó Fernández.
Además, señaló que el nuevo texto fue redactado con un lenguaje más claro y accesible para facilitar su comprensión por parte de la ciudadanía.
Cambios en ruidos molestos y encuentros de motos
Entre los temas que contempla el nuevo código aparece la regulación vinculada a los limpiavidrios, cuyo tratamiento fue adelantado semanas atrás debido a los reclamos planteados por distintos sectores de la ciudad. Según indicó la concejala, esa normativa ya formaba parte del proyecto integral, aunque se decidió tratarla antes de manera específica.

Otro de los ejes importantes está relacionado con los ruidos molestos y los encuentros de motos en distintos barrios de Neuquén, una problemática que genera reiteradas denuncias vecinales.
En este punto, el proyecto prevé sanciones más severas e incluso la posibilidad de secuestrar vehículos involucrados en esas conductas. “Entendemos que va a ser la forma más efectiva de sancionar este comportamiento tan molesto en la ciudad”, afirmó Fernández.
Microbasurales y contaminación visual
La iniciativa también incorpora modificaciones vinculadas a la higiene urbana y la generación de microbasurales. La propuesta busca endurecer y clarificar las sanciones para quienes arrojen residuos en espacios públicos, aunque también plantea medidas orientadas a la reparación del daño ambiental.
“Cambiamos el enfoque y ponemos el marco sancionatorio más claro y enfocado a la restauración y reparación del daño”, explicó la edil.

Además, el proyecto incorpora regulaciones sobre contaminación visual, un tema que actualmente no está contemplado en la normativa local. Entre otros aspectos, se prevén disposiciones relacionadas con cableados en desuso y con pantallas o cartelería que puedan generar molestias o afectar la seguridad vial.
Una normativa adaptada al crecimiento de la ciudad
Durante la presentación del proyecto, Fernández vinculó la necesidad de actualizar el código con el crecimiento urbanístico y demográfico que atraviesa la capital neuquina.
“No es lo mismo pensar una ciudad con una proyección de 10 o 15 edificios que una ciudad como la actual, donde hay alrededor de 150 proyectos en marcha”, señaló.
Según explicó, el desarrollo urbano obliga a incorporar nuevas herramientas regulatorias frente a problemáticas que años atrás tenían menor impacto o directamente no existían.
Buscan aprobarlo en junio
Tras la presentación formal, el proyecto comenzará ahora una etapa de revisión legislativa y ajustes técnicos antes de llegar al recinto para su votación. Desde la Comisión de Legislación indicaron que aún restan algunas observaciones y modificaciones menores, aunque el objetivo es avanzar con rapidez en el tratamiento.
“Queremos llegar a junio y poder contar ya con este nuevo Código de Convivencia de la ciudad”, adelantó Fernández.
Fuente: Medios









