El Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén aprobó por unanimidad un proyecto que solicita la eliminación del impuesto a los combustibles, en medio de fuertes cuestionamientos al Gobierno nacional por el uso de esos fondos y la paralización de obras públicas.
La iniciativa fue respaldada tras un debate que venía demorado en comisión, pero que finalmente obtuvo consenso total en el recinto. El planteo cobra fuerza en un contexto de suba constante de los combustibles, caída de la inversión en infraestructura y reclamos por recursos que no regresan a las provincias.
El concejal del MPN, Atilio Sguazzini, explicó el origen del tributo y el motivo del reclamo actual. Recordó que el impuesto a los combustibles líquidos fue creado en 1932 para financiar la red vial nacional, cuando se impulsó la expansión de rutas en todo el país.

Sin embargo, advirtió que ese objetivo original se fue desvirtuando con el tiempo y hoy el esquema genera distorsiones en la estructura impositiva del precio final de los combustibles.
“El impuesto se sigue pagando hasta el día de hoy, pero es un impuesto distorsivo”, señaló.
Reclamo por el destino de los fondos
Uno de los ejes centrales del planteo es el uso de los recursos recaudados. Según el edil, el impuesto mantiene su vigencia, pero ya no tiene un destino claro en obra pública, lo que genera preocupación en distintos niveles del Estado.
“Lo que hizo el Gobierno nacional es anular el destino para obra pública y la plata tiene otro destino”, afirmó Sguazzini.

En ese sentido, remarcó que en 2024 la Nación recaudó aproximadamente 2,5 billones de pesos por este tributo, sin información detallada sobre su asignación actual.
El debate también se centra en el efecto que los combustibles tienen sobre la economía general. Desde el Concejo remarcaron que cada aumento en la nafta impacta de manera directa en toda la cadena de precios.
“Cada vez que aumenta la nafta aumenta todo”, advirtió el concejal, al referirse al impacto en transporte, alimentos y servicios.
Obras frenadas y fondos locales
En paralelo, se mencionaron obras estratégicas en la ciudad de Neuquén que dependen en parte de acuerdos con Nación, como la transformación de la avenida Mosconi y trabajos vinculados a la Ruta 22.
Según el planteo, varios compromisos de financiamiento nacional aún no se cumplen, lo que obliga a la provincia y al municipio a sostener proyectos con recursos propios.

El proyecto ahora busca ser impulsado a nivel legislativo nacional. La postura del Concejo es que, si el impuesto sigue vigente pero no se traduce en obras, el esquema debe ser revisado.
Mientras tanto, el impacto del tributo continúa reflejándose en el precio de los combustibles y en el costo de vida, reabriendo un debate que suma presión entre municipios, provincias y el Estado nacional.

Fuente: Medios.







