Neuquén enfrenta el verano más seco en un siglo y refuerza su estrategia hídrica y climática

El Gobierno provincial advirtió sobre un escenario hidrológico excepcional y despliega un plan integral para garantizar el acceso al agua, proteger ecosistemas y fortalecer la adaptación frente al cambio climático.

El Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén informó que la provincia atraviesa un escenario hidrológico y climático excepcional: el actual año podría convertirse en el más seco de los últimos 100 años, según registros técnicos.

El panorama combina un invierno con escasas nevadas y un verano extremadamente seco, lo que provocó un agotamiento de los suelos y una fuerte caída de caudales. Especialistas indican que para estabilizar el sistema serían necesarios entre 300 y 400 milímetros de lluvia durante el otoño, especialmente en abril y mayo, meses clave para la recarga hídrica.

Grandes lagos como Lago Aluminé y Lago Huechulafquen funcionan como reservorios estratégicos, aunque su recuperación depende de precipitaciones sostenidas. A esto se suma el aumento sostenido de temperaturas. En Neuquén se registran más días extremos y noches sin descenso térmico significativo, lo que incrementa la demanda de agua y energía y profundiza el estrés térmico.

Los equipos técnicos advierten que el ascenso progresivo de la isoterma de 0°C reduce la acumulación de nieve —reserva natural clave para la alimentación de ríos— y modifica los ciclos de deshielo. Los caudales muestran tendencias negativas y alteraciones en su régimen, con impacto directo en el consumo humano, la producción, el riego y la generación energética.

Frente a este escenario, la provincia definió la política del agua como eje estratégico y ejecuta un plan de inversión superior a los 90.000 millones de pesos en obras de agua potable y saneamiento.

El programa incluye ampliaciones de plantas potabilizadoras —como la de Mari Menuco—, nuevas redes de agua y cloacas, cisternas, acueductos, perforaciones y mejoras operativas con criterios de sostenibilidad.

Desde el Ente Provincial de Agua y Saneamiento (EPAS) explicaron que, si bien la producción alcanza para cubrir necesidades básicas, durante olas de calor el consumo excesivo supera los parámetros de diseño, generando bajas de presión o faltantes temporales en algunos sectores. Por eso, remarcaron la importancia del uso responsable.

La provincia también mantiene medidas preventivas ante el riesgo de incendios y refuerza los sistemas de monitoreo ambiental y sanitario. Fenómenos como las floraciones de cianobacterias son abordados de manera interinstitucional junto a Salud, municipios y organismos técnicos.

Neuquén cuenta además con un Plan de Acción Climática que orienta políticas de adaptación y mitigación. En materia urbana, se incorporan criterios de arbolado, generación de sombra, drenajes y planificación del uso del suelo para reducir impactos frente a sequías, incendios e inundaciones.

Temperaturas en aumento, menor disponibilidad de agua y eventos extremos más frecuentes forman parte del presente neuquino. La estrategia oficial combina evidencia científica, planificación de largo plazo, infraestructura estratégica y participación ciudadana.

En este escenario, el uso racional del agua potable y el respeto a las medidas preventivas resultan claves para atravesar uno de los veranos más secos de la historia reciente y fortalecer la resiliencia de la provincia frente a un clima cada vez más exigente.

Fuente: Medios

Publicidad

Últimas noticias