De acuerdo a un relevamiento de la consultora Focus Market, los productos típicos registraron subas de hasta más del 60% interanual, en un contexto económico donde el consumo aún se mantiene estancado, con señales incipientes de recuperación.
Entre los productos más afectados aparecen las roscas de Pascua, que lideran los incrementos. La presentación de 500 gramos subió un 63%, pasando de $8.000 a $13.000 en un año. En tanto, la versión de 900 gramos alcanzó los $25.000 (52% de aumento) y la de 400 gramos llegó a $5.150, con una suba del 47%.
Según explicó Damián Di Pace, director de la consultora, el fenómeno responde principalmente al aumento de costos:
“Insumos clave como harina, huevos, azúcar, crema y chocolate registraron fuertes subas, lo que impacta directamente en el costo final. A esto se suman mayores costos operativos y una menor escala de producción por la caída del consumo”.
Los huevos de chocolate también reflejan esta tendencia. El paquete de 24 mini huevos subió un 49%, mientras que el clásico huevo sorpresa de 150 gramos aumentó un 45%. Otras presentaciones registraron subas de entre el 27% y el 40%, y los huevos rellenos —cada vez más populares— alcanzaron incrementos del 36%.
En este rubro, el impacto del mercado internacional fue clave. El precio del cacao registró valores récord en 2024 por problemas climáticos y productivos en África Occidental, lo que todavía repercute en los precios locales.
El informe también incluyó al pescado, otro producto típico de estas fechas, especialmente durante el Viernes Santo. El mayor aumento se dio en el calamar, con una suba del 59%, seguido por el filet de merluza (27%), la milanesa de pescado (15%) y el kanikama (9%).
En el caso del calamar, el alza se explica por la fuerte demanda internacional, que impulsa las exportaciones y presiona los precios en el mercado interno.
Con este panorama, la canasta de Pascuas vuelve a reflejar el impacto combinado de factores locales e internacionales, en un contexto donde los consumidores apelan a la creatividad para sostener las tradiciones sin desbordar el presupuesto.