La lucha de Alan, el adolescente de 14 años que sufrió gravísimas quemaduras durante el incendio que destruyó la vivienda de su familia en el barrio San Martín de General Roca, continúa en el Hospital Garrahan. En las últimas horas, su estado volvió a generar preocupación luego de que los médicos detectaran una infección que complica su recuperación.
La actualización fue compartida por su tío, Máximo Montero, quien a través de las redes sociales informó sobre la evolución del joven y volvió a pedir el acompañamiento de la comunidad. “Alan sigue igual, pero ahora se presentó una infección. Oren en esa dirección y para que mejore su falla renal”, escribió junto a una fotografía del adolescente.
La noticia llegó apenas un día después de una intervención quirúrgica que había traído una señal alentadora. En diálogo con el medio roquense ANR, Montero explicó que la operación permitió reducir la superficie corporal afectada por las quemaduras. “Gracias a Dios disminuyó del 95% al 80% de su cuerpo quemado”, señaló. También indicó que Alan continúa alimentándose por sonda, un tratamiento que contribuye a su recuperación.
El adolescente fue trasladado el martes a Buenos Aires en una avioneta sanitaria que partió desde el aeropuerto de General Roca. Antes del viaje, familiares, amigos y vecinos se acercaron para despedirlo y brindarle fuerzas en el inicio de esta nueva etapa de tratamiento en el centro de alta complejidad.
El dramático episodio ocurrió el lunes, cuando un incendio destruyó la vivienda donde Alan vivía junto a su familia. De acuerdo con la información brindada por el SIARME, el fuego se habría iniciado en un pequeño taller mecánico ubicado en la parte posterior del terreno y rápidamente se propagó hacia la casa. Tras recibir las primeras atenciones en el Hospital Francisco López Lima, el adolescente fue derivado de urgencia al Garrahan debido a la gravedad de las lesiones.
Mientras sus seres queridos permanecen en Buenos Aires acompañándolo, en General Roca continúa la cadena solidaria para ayudar a la familia. Los Bomberos Voluntarios impulsan una colecta destinada a colaborar con la reconstrucción de la vivienda y reunir materiales de construcción, alimentos no perecederos y artículos esenciales para el hogar.
También solicitaron donaciones de ropa y calzado para los hijos de la familia. Para la niña se necesitan remeras y pantalones talle 12 y zapatillas número 34. Para Alan, se requieren remeras talle M o 16, pantalones talle 16 y calzado número 37. La comunidad permanece unida en un mismo objetivo: acompañar al adolescente y a su familia mientras atraviesan uno de los momentos más difíciles de sus vidas.
Fuente: Medios.






