La solicitud había sido impulsada por su abogada particular, quien el pasado 16 de marzo requirió a la jueza de ejecución Raquel Gass la concesión del beneficio, argumentando informes favorables sobre la conducta del condenado y antecedentes de otros casos en los que se revisaron penas perpetuas a los 20 años.
Sin embargo, la magistrada rechazó el planteo, decisión que luego fue ratificada por un tribunal de revisión. Frente a esto, la defensa intentó impugnar las resoluciones al considerarlas arbitrarias, mientras que la fiscalía y la querella pidieron desestimar el recurso por no ajustarse a la normativa vigente.
Finalmente, los jueces Andrés Repetto, Mauricio Macagno y Estefanía Sauli resolvieron rechazar el pedido. En su fallo, remarcaron que la legislación es clara: las personas condenadas a prisión perpetua pueden acceder a la libertad condicional recién al cumplir 35 años de pena.
Además, indicaron que los antecedentes citados por la defensa no son de aplicación obligatoria, ya que cada juez puede resolver según el caso concreto y la normativa vigente.
En ese sentido, Repetto sostuvo que habilitar revisiones a los 20 años, como ocurrió en otros casos, implicaría ir en contra de la Constitución Provincial. Recordó que la única vía para modificar una condena firme es a través de la facultad del gobernador de conmutar la pena, tal como lo establece el artículo 214, inciso 14.
Una condena firme desde 2011
La sentencia contra Aboy atravesó todas las instancias judiciales y quedó firme en 2011, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación declarara inadmisible un recurso presentado por su defensa.

El crimen ocurrió en marzo de 2005 durante un robo en la vivienda de las hermanas Buamscha, ubicada detrás de la panadería que ambas tenían en Junín de los Andes.
En diciembre de 2008, la entonces Cámara de Juicio de Zapala declaró a Aboy culpable y lo condenó a prisión perpetua. Según la causa, Aboy y un cómplice no identificado ingresaron a la vivienda con fines de robo y atacaron a las víctimas con una violencia extrema.
Teresa Buamscha fue agredida en su habitación, donde los atacantes le exigieron dinero mientras le provocaban múltiples heridas con un arma blanca, una de ellas en la arteria aorta, que derivó en su muerte horas más tarde.
Luego, los agresores se dirigieron hacia Olga Buamscha, a quien sorprendieron en el pasillo de la casa. Allí la golpearon y la atacaron con cortes y puñaladas en distintas partes del cuerpo, hasta finalmente degollarla.
Días antes del hecho, Teresa había llegado desde Temuco, Chile, donde residía, para visitar a su hermana.
Con este fallo, la Justicia volvió a cerrar la puerta a cualquier revisión anticipada de la pena y ratificó que el condenado deberá cumplir el plazo establecido por ley antes de acceder a eventuales beneficios.
Fuente: Medios







