Río Negro se posiciona por encima del promedio nacional en empleo asalariado privado registrado, con 154 trabajadores formales del sector privado cada 1.000 habitantes, frente a una media argentina de 144.
El dato surge de un informe elaborado por el IERAL de Fundación Mediterránea, en base a estadísticas del Ministerio de Capital Humano de la Nación, y ubica a la provincia entre las jurisdicciones con mejores indicadores de empleo formal privado del país.
Al analizar el informe, Weretilneck remarcó que el resultado “también habla de quiénes somos: una provincia con energía, sí, pero también con economías regionales fuertes que son parte de nuestra identidad y generan trabajo todos los días”.
“Sabemos que falta, pero este es el rumbo: generar desarrollo con los rionegrinos adentro”, expresó el mandatario provincial.

Al analizar el informe, Weretilneck remarcó que el desempeño laboral de la provincia responde a una estructura económica diversa y al peso de distintas actividades productivas.
“Somos una provincia con energía, pero también con economías regionales fuertes”, sostuvo.
En ese sentido, destacó el aporte de la producción frutícola, la actividad ganadera, la agricultura, la pesca, el turismo, el comercio y las pymes, sectores que —según señaló— sostienen empleo formal en distintas regiones del territorio rionegrino.

El informe indica que, detrás de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, las provincias patagónicas integran uno de los bloques con mayor peso de empleo privado registrado del país.
Dentro de ese grupo, Río Negro aparece por encima de la media nacional junto a Neuquén, Tierra del Fuego, Chubut y Santa Cruz.
Además, la provincia supera a otros distritos importantes en cantidad de empleo asalariado privado cada 1.000 habitantes, como Buenos Aires, con 124; Mendoza, con 130; y Córdoba, con 140.

Desde el Gobierno provincial vincularon estos resultados con una estrategia basada en el orden fiscal, el impulso a la obra pública, el fortalecimiento de las economías regionales, el crecimiento del turismo y la llegada de nuevas inversiones vinculadas a la energía y la producción.
Según señalaron, el objetivo es consolidar un modelo de desarrollo con reglas claras y acompañamiento estatal para que las inversiones se traduzcan en empleo genuino para los rionegrinos.
Además, remarcaron la necesidad de defender los recursos provinciales y preparar a la población para las oportunidades que comenzarán a surgir con la nueva etapa productiva de la provincia.
Fuente: Medios.









